sábado, 15 de julio de 2017

Deuda sobre inmueble ganancial: ¿sobre quién recae si sólo un cónyuge lo habita?

Deuda sobre inmueble ganancial: ¿sobre quién recae si sólo un cónyuge lo habita?

By 08/07/2017
El fallo de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil determina —acertadamente— que si bien la conservación y las deudas sobre los bienes gananciales deben de estar a cargo de ambos cónyuges, cuando uno sólo de ellos lo habita es ese cónyuge quien tiene el deber de abonar esas deudas.

Régimen patrimonial del matrimonio. Régimen de comunidad de bienes. Liquidación. Liquidación del pasivo: cargas de la comunidad.

Corresponde hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por el actor y, en consecuencia, establecer que el pago de expensas, impuestos y Aysa, pesa exclusivamente sobre la demandada, toda vez que, si bien no se desconoce que las deudas que pesan sobre un inmueble ganancial deben ser soportadas por ambos cónyuges.
Sin embargo, esta Sala tiene dicho que tal postura debe ceder ante el uso exclusivo del bien por parte de uno de ellos, situación que se da en el caso de autos, en el que las partes se encuentran divorciadas por sentencia -del año 2008- dictada en los términos del inc. 2, art. 214, Código Civil.
Carátula: B., H. B. vs. L., E. s. Liquidación de la sociedad conyugal, 28/06/2017
Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil Sala I
Fuente: Rubinzal Online
Número de causa: 39/2017
Cita: RC J 4302/17

Texto completo del fallo

En la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los 28 días del mes de junio del año dos mil diecisiete, reunidos en acuerdo los señores jueces de la Sala “I” de la Cámara Civil, para conocer de los recursos interpuestos en los autos: “B., H. B. c/ L., E. s/ liquidación de la sociedad conyugal” respecto de la sentencia corriente a fs. 182/187 de estos autos, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:
¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?
Practicado el sorteo resultó que la votación debía hacerse en el orden siguiente: Dras. UBIEDO, GUISADO y CASTRO.
Sobre la cuestión propuesta la Dra. UBIEDO dijo:
I) La sentencia de fs. 182/187 hizo lugar a la demanda; en consecuencia condenó a E. L. a abonar al H. B. B. la suma de $ 5250 mensuales por el uso exclusivo del inmueble sito en Paraguay 2499, 9° piso “B” UF 20 y su complementaria N° 24 del piso 14 de esta ciudad, desde el 20 de octubre de 2014 hasta la efectiva venta del mismo con las demás condiciones acordadas a fs. 69 del expediente de alimentos. A su vez y por el mismo período determinó una recompensa a favor de la demandada contra la comunidad de bienes por los rubros “gastos de expensas”, “Aysa” e “impuestos municipales”.
Ambas partes apelaron el fallo. El actor expresó agravios a fs. 209/212, los que fueron respondidos a fs. 217/220 por la demandada. Esta hizo lo propio a fs. 214/215, pieza que no mereció réplica.
II) Cabe destacar que las partes se encuentran divorciadas por sentencia del 29 de septiembre de 2008, dictada en los términos del art. 214, inc. 2° del Código Civil.
Ahora bien, el reclamo que la a quo admitió se fundó en la ocupación exclusiva por parte de L. del inmueble de carácter ganancial que fue sede del hogar conyugal, razón por la cual se le reconoció al actor un canon locativo hasta la efectiva venta del bien. Por otro lado determinó a favor de la demandada un derecho de recompensa por los montos abonados por ella en concepto de expensas, impuestos y aguas para la conservación del inmueble y por el período correspondiente a la compensación por el uso.
De ello se quejan las partes. El actor cuestiona la fecha a partir de la cual se dispuso empiece a correr el canon locativo fijado y que no se le aplicó un índice para su actualización; como así también que se le reconoció a favor de la demandada un derecho de recompensa por los gastos sufragados para la conservación del bien y lo relativo al modo de cómo fueron impuestas las costas. A su turno, la demandada se queja por elevado el monto asignado al referido canon locativo del inmueble objeto de autos.
III) Previo a adentrarme en el tratamiento de los agravios, corresponde destacar que ninguno de los interesados cuestionó lo decidido en la instancia de grado respecto de la aplicación temporal de la ley. Es decir que a los fines de la calificación de los bienes, cargas de la comunidad y recompensas que se generen en virtud de ellas, debe aplicarse la ley vigente a la fecha, dado que se trata de consecuencias no producidas de la comunidad sobre las que la nueva norma es de aplicación inmediata.
III) Sentado ello, corresponde considerar en primer término las quejas del actor.
En efecto, en lo tocante al cuestionamiento de hacer pesar sobre la demandada los efectos de la inflación respecto del canon locativo aquí reconocido resulta inadmisible en mérito a lo preceptuado en el art. 7° de la Ley 23928 – texto según art. 4° de la Ley 25561- (esta Sala expte. 118.040/9, 76.998/95, entre otros).
En relación a la imposición de las costas, no encuentro que el quejoso brinde argumentos de peso que obliguen a una revisión de lo decidido por la juez, por lo que a este respecto deben rechazarse los agravios.
Por último, en punto al agravio referido al derecho de recompensa que se le reconoció a la accionada por los montos abonados por ella en concepto de expensas, impuestos y Aysa, entiendo que debe revocarse.
No desconozco que las deudas que pesan sobre un inmueble ganancial deben ser soportadas por ambos cónyuges, sin embargo, esta sala tiene dicho que tal postura debe ceder ante el uso exclusivo del bien por parte de uno de ellos, situación que se da en el caso de autos (expte. 90.359 “P., R. G. O. c/ M., S. G. s/ liquidación de la sociedad conyugal”, Expte. N° 90.259, del 29/10/96; expte. 25778/2008 “Scarpitti, Marcelo Gabriel c/ Pelaez, Rosa Karina s/ liquidación de la sociedad conyugal”, entre otros), por lo que la sentencia de grado será modificada respecto a esta contribución, que pesará exclusivamente sobre la demandada.
b) Respeto a las críticas que esboza la demandada al fallo en estudio, considero que no cumplen mínimamente con la exigencia del art. 265 del Código Procesal.
Es sabido que el planteo de simples apreciaciones personales del recurrente, sin dar bases jurídicas a un distinto punto de vista, omitiendo concretar punto por punto los errores u omisiones en los que habría incurrido el a quo respecto de la apreciación y valoración de los elementos de convicción que le permitieron decidir, no constituye fundamento suficiente para la expresión de agravios. El memorial, para poder ser considerado como tal, debe contener la crítica concreta y razonada de las partes del fallo que el apelante considere equivocadas. En tal sentido, la carga sólo puede considerarse cumplida cuando se indican puntualmente deficiencias de la sentencia apelada, actividad que no corresponde considerar suplida con la mera postulación de afirmaciones genéricas, la remisión a escritos anteriores o la manifestación de desacuerdo con lo resuelto. Frente a tales omisiones -como lo ha decidido reiterada y pacífica doctrina de todas las salas de esta Cámara- el escrito respectivo no puede considerarse una expresión de agravios en los términos exigidos por el art. 265 y 266 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Dichos recaudos no pueden considerarse cumplidos por la pieza de fs. 214/215209/212, por lo que el recurso debe declararse desierto.
Es que se limita a manifestar su disconformidad, extendiéndose en conclusiones de índole dogmática, sin hacerse cargo de los fundamentos expuestos por la a quo al tratar lo aquí cuestionado en la decisión recurrida (v. considerandos II).
Solo para mayor satisfacción de la quejosa he de destacar que es cierto que al demandarse el actor solicitó un canon locativo que estimó en $ 3.500 (v. fs. 19 vta.), más también sujetó su reclamo a lo que “en mas o en menos resulte de la prueba y la tasación del perito a su cargo” (v. fs. 20 primer párrafo), lo que habilita ciertamente a fijar el monto por encima de lo requerido. Además, no cabe perder de vista el tiempo transcurrido desde la promoción de la demanda (26/08/2014) y la presentación del dictamen pericial que estimó el valor del inmueble entre $ 10.000 y $ 11.000 mensuales (03/12/15 -v. fs. 146/147). Por ello, la suma fijada en la instancia de grado aparece como razonable y acorde a lo pretendido, sin que se vea afectado el principio de congruencia.
Por todas estas consideraciones y si mi voto fuera compartido propongo modificar la sentencia apelada respecto al pago en concepto de expensas, impuestos y Aysa, que pesará exclusivamente sobre la demandada y confirma todo lo demás que decide. Las costas de alzada serán impuestas en un 40 % por el actor y el 60 % restante por la demandada.
Por razones análogas, las Dras. CASTRO y UBIEDO adhieren al voto que antecede.
Con lo que terminó el acto. Se deja constancia de que la publicación de la presente sentencia se encuentra sometida a lo dispuesto por el art. 164 2° párrafo del Código Procesal y art. 64 del Reglamento para la Justicia Nacional, sin perjuicio de lo cual será remitida al Centro de Informática Judicial a los fines previstos por las Acordadas 15/13 y 24/13 de la C.S.J.N.
Por lo que resulta de la votación sobre la que instruye el Acuerdo que antecede, se resuelve:
1) modificar la sentencia apelada respecto al pago en concepto de expensas, impuestos y Aysa, que pesará exclusivamente sobre la demandada y confirmar todo lo demás que decide;
2) Imponer las costas de alzada en un 40 % por al actor y el 60 % restante por la demandada.
Regístrese, notifíquese y devuélvase.
PAOLA M. GUISADO – PATRICIA E. CASTRO – CARMEN N. UBIEDO.
recuperado de:https://garciaalonso.com.ar/bibliotecabelluscio/deuda-inmueble-ganancial-quien-recae-solo-conyuge-lo-habita/

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