sábado, 4 de febrero de 2017

Dinámica y extinción del usufructo.Gil Di Paola, Jerónimo A.

Título: Dinámica y extinción del usufructo
Autor: Gil Di Paola, Jerónimo A.
Publicado en: RCCyC 2017 (febrero), 03/02/2017, 31 - RCCyC 03/02/2017,
Cita Online: AR/DOC/3974/2016
Sumario: I. Advertencia preliminar. — II. Derechos y deberes del nudo propietario y del usufructuario. — III. Derechos del usufructuario. — IV. Obligaciones del usufructuario. — V. Derechos del nudo propietario. — VI. Deberes del nudo propietario. — VII. Extinción del usufructo. — VIII. Efectos de la extinción. — IX. Conclusiones.
I. Advertencia preliminar
La presente investigación es la segunda parte de un trabajo denominado "Estructura legal del derecho real usufructo" (1). Se remite a tal lugar para el abordaje de la materia en sus aspectos conceptuales, caracteres, formas de constitución, especies, elementos y demás cuestiones referentes a la existencia y fisonomía del derecho real en estudio.
Ahora es el turno de aproximarse a aspectos propios de la vida de este derecho, su interacción y desenvolvimiento en la sociedad a partir de la sanción del Código Civil y Comercial de la Nación, el que será denominado familiarmente CCyCN.
II. Derechos y deberes del nudo propietario y del usufructuario
Siguiendo la tradición interpretativa del Código Civil derogado, aún hoy puede visualizarse que existe un grupo de derechos y deberes comunes, concomitantes a la constitución del derecho y otro grupo que se verifica en su desenvolvimiento.
A. Derechos y deberes comunes a los sujetos
El CCyCN dispone una serie de facultades y deberes comunes a los sujetos, que en el régimen derogado eran caracterizadas como obligaciones previas al ingreso en la cosa.
Estas cuestiones han sido ubicadas metodológicamente dentro del capítulo correspondiente a disposiciones generales del derecho real usufructo (Libro cuarto, título VIII, capítulo 1) y son básicamente dos, inventario (art. 2137) y garantía (art. 2139). En los capítulos siguientes se establecen derechos y obligaciones del usufructuario (cap. 2 y 3), derechos y obligaciones del nudo propietario (cap. 4).
La consecuencia práctica de esta separación, se interpreta, es que el inventario y la garantía constituyen requisitos para la constitución del derecho de usufructo y no estrictamente obligaciones. Por ello su incumplimiento no provoca, en principio, la extinción del derecho, como sí puede ocurrir ante la inobservancia de las obligaciones puestas a cargo del usufructuario (v. gr. si destruye la cosa).
Esta interpretación se sustenta en que si fueran considerados facultades u obligaciones propias del derecho de usufructo no se entendería que rijan antes de entrar en el uso y goce del objeto, es decir, antes de constituirse del derecho real de usufructo (conf. arts. 1891, 1892).
Tampoco se trataría de obligaciones porque el interesado puede exigir en cualquier momento su cumplimiento, regla que se contrapone a la prescripción liberatoria que podría acusarse en caso de incumplimiento obligacional (conf. arts. 2532, 2534 y 2536).
La inobservancia de estos deberes otorga la facultad de impedir el goce inmediato del objeto al titular del derecho real (usufructuario). En caso de conflicto, será la autoridad judicial quien ordenará la adopción de medidas suficientes para el cumplimiento de los deberes comunes, sin extinguir el usufructo.
B. Inventario
Indica el artículo 2137 que cualquiera de las partes contratantes tiene derecho a inventariar y determinar el estado del objeto del usufructo, antes de entrar en su uso y goce. (2)
Como surge del artículo señalado, los bienes muebles pueden ser objeto de inventario y a los inmuebles les corresponde la descripción de su estado de conservación.
La finalidad de la norma a proteger los intereses de quienes recibirán el objeto al momento de la extinción del usufructo. De tal manera se posibilita calcular el nivel de conservación y, eventualmente, determinar saldos o compensaciones al momento de la conclusión del derecho.
En caso de ausencia de inventario, se establece la presunción legal de recepción del objeto en la cantidad indicada en el título y en buen estado de conservación (art. 2138). Por ello también sirve el inventario para que el usufructuario deje debida constancia en caso de recibir el objeto diezmado.
Como es un derecho sobre cosa ajena, que se ejerce por la posesión, es lógica la exigencia de individualización o descripción ordenada y precisa del objeto (conf. arts. 746, 749, 1883, 1912).
No se exige valuar al objeto y puede plantearse si es necesario. Una interpretación gramatical diría que no es necesario porque, ante la duración prolongada que supone el usufructo, podría incluirse una cuantificación que en el transcurso del tiempo podría alejarse de la realidad. Esta argumentación se torna más sólida cuando se trata de usufructo a título gratuito, donde la intención altruista predomina; cómo el refrán indica, no es usual que el beneficiario de un acto gratuito establezca exigencias para recibir algo por lo que no debe dar nada a cambio.
Sin embargo, cuando el usufructo es oneroso o involucra cuestiones transaccionales, la valuación es un punto de referencia que ofrece un marco de seguridad jurídica apreciable. Por ello se entiende que si bien no es un deber legal, la voluntad de las partes puede complementar el documento con una valuación. La finalidad es salvaguardar la función económica del inventario o estado (proteger al destinatario final de los bienes).
 1. Caracteres del inventario
Pueden señalarse los siguientes caracteres del inventario, según el art. 2137:
 1) Acto jurídico: El inventario es un acto jurídico que puede emanar de cualquiera de los sujetos, incluso de común acuerdo. En caso de fuente unilateral, debe ser entregado o conocido por la otra parte, para que tenga efecto legal.
 2) Voluntario o facultativo: Cuando los disponentes son mayores y capaces puede relevarse la obligación, el inventario es ineludible si los beneficiarios del usufructo son menores o mayores con capacidad restringida. El segundo párrafo del artículo 2137 dispone que cuando las partes son mayores de edad y capaces, el inventario y determinación del estado del objeto del usufructo es voluntario o facultativo. En caso contrario es obligatorio.
 3) Formal: Debe hacerse en instrumento privado cuando los disponentes son mayores y capaces (puede admitirse el respaldo digital, v. gr. fotografías que den clara idea del estado del bien al comenzar el usufructo), caso contrario la forma es la escritura pública. (3)
 2. Inventario en usufructo con sujetos en situación de vulnerabilidad
Cuando existen personas menores de edad o con alguna restricción en su capacidad, el inventario es obligatorio y debe instrumentarse en escritura pública.
El fundamento es que la dispensa sería perjudicial para los intereses del vulnerable.
La sanción para tutores y curadores remisos en la realización del inventario es su remoción (conf. art. 136 inc. b).
 3. Inventario en usufructo testamentario
Dispone el artículo 2137 que si el usufructo se constituye por testamento, quien ha sido designado usufructuario está obligado a inventariar y determinar el estado del objeto, en escritura pública y no puede ser dispensado de dicha obligación.
Cuando el usufructo tiene naturaleza testamentaria, también debe formalizarse inventario en forma obligatoria y por escritura pública.
El fundamento es la protección de los terceros, porque la dispensa podría perjudicar a los acreedores del causante o del nudo propietario.
Puede plantearse si el estado o inventario pueden instrumentarse por medio de acta judicial proveniente del expediente sucesorio. En general, antes de la partición es plausible la solución porque la finalidad de la ley es prohibir la dispensa del inventario (conf. arts. 2324, 2327, 2341).
Específicamente, si se trata de un usufructo testamentario constituido a favor de un hijo menor o mayor incapaz, el cónyuge sobreviviente debe promover un inventario judicial en plazo de 3 meses del fallecimiento, bajo apercibimiento de multa (conf. art. 693).
 4. Gastos de inventario
El artículo 2138 dispone que la falta de inventario y de determinación del estado de los bienes hace presumir que se corresponden con la cantidad indicada en el título y que se encuentran en buen estado de conservación, excepto que se haya previsto lo contrario. (4)
Los gastos, cuando hay acto traslativo o tradición del usufructo (por oposición a reserva), corresponderían al usufructuario, porque el nudo propietario puede negarle la entrega del objeto ante la falta de inventario. Caso contrario, le correspondería al nudo propietario (arg. art. 2147, 2º párrafo).
No obstante, ambos sujetos tienen el derecho-deber de inventariar, por lo tanto si bien puede convenirse la distribución equitativa de la erogación, una vez operada la tradición, será el interesado en el inventario quien correrá con el gasto. La presunción residual, acerca de que el objeto se encuentra en buen estado de conservación (art. 2138), funciona como estándar. Si la cosa se encuentra en un estado mejor que bueno, el interés en determinar el estado será del nudo propietario; mientras que si es inferior, el interés residirá en el usufructuario.
 5. Oportunidad del inventario
El artículo 2137 dispone que el inventario, por regla, debe ser efectuado antes de ingresar en el uso y goce del objeto. Sin embargo, la parte interesada puede reclamar en cualquier momento el cumplimiento de la ejecución no efectivizada.
Cuando existan sujetos en situación de vulnerabilidad —menores de edad, personas incapaces o con capacidad restringida- la regla debe aplicarse estrictamente. En caso de sujetos mayores y capaces, el inventario puede ser exigido en cualquier momento por el interesado.
La entrega en uso y goce no significa en modo alguno renuncia al derecho de inventario (conf. arts. 948 y 2137).
C. Garantía o fianza
Dispone el artículo 2139 la obligación de afianzar la constitución y la transmisión del usufructo: "En el acto de constitución puede establecerse la obligación previa al ingreso en el uso y goce, de otorgar garantía suficiente, por la conservación y restitución de los bienes, una vez extinguido el usufructo". (5)
La norma autoriza, sin obligar, el establecimiento de una garantía real (prenda, hipoteca o anticresis) o personal (fianza, seguro de caución, etc.) por la conservación y restitución tempestiva del usufructo a su finalización.
Debe ser suficiente, por lo cual debe bastar para cubrir el posible detrimento del bien, diferenciando en cuanto a su entidad según sean muebles o inmuebles. No obstante, en caso que el usufructuario carezca de capacidad patrimonial, el juez deberá decidir la garantía proporcionadamente a sus posibilidades.
La garantía no reviste carácter de orden público, aunque en ausencia de dispensa expresa, el nudo propietario puede exigirla en cualquier momento (conf. art. 2137, últ. párrafo, por analogía).
El fundamento es que la dispensa puede estar motivada por la solvencia económica o moral del usufructuario. Si esas circunstancias se modifican durante la vigencia del usufructo, el nudo propietario puede solicitar por vía judicial que se deje sin efecto la dispensa y que se haga lugar a la fianza peticionada, fijando el monto (6).
Incluso podría recurrirse a la solicitud judicial de constitución de la garantía (acción preventiva, art. 1711), ante el temor de que el objeto resulte dañado, el juez deberá intimar a su establecimiento bajo apercibimiento de colocar el objeto bajo administración judicial (así lo soluciona el Código Civil alemán, sección 1051, BGB).
 1. Ámbito de aplicación de la garantía
Surge del artículo 2139 un ámbito de aplicación restringido, en relación con lo dispuesto en el artículo 2134. La norma presupone que existe entrega efectiva del uso y goce de la cosa, cuando establece que la garantía es exigible previamente al ingreso en el uso y goce. Por ello, se interpreta a contrario sensu, que si el usufructo tiene origen en la transmisión de la nuda propiedad y la reserva de usufructo, la fianza no es debida, sea el acto a título oneroso o gratuito. Así se ha resuelto en el derecho francés (art. 601, Código Civil) y en el derecho brasileño (art. 1204, parágrafo único, Código Civil).
La solución es lógica porque cabe suponer que la reserva del uso y goce en el disponente no implica innovar sobre el uso que se viene dando a la cosa. Sin embargo, si existe abuso en el uso y goce, podrá recurrirse judicialmente para su adecuación.
 2. Dispensa de la garantía
A diferencia del inventario donde se establece que las partes son las únicas que podrían dispensarlo, en la garantía no se indica quien puede efectuar la dispensa. Pareciera entonces que no sólo el nudo propietario puede dispensar la obligación, sino también el juez, excepcionalmente, cuando el usufructuario ofrezca razones suficientes para eludirla.
 3. Destino de los bienes mientras la garantía no se constituye
El art. 2853 del Código derogado establecía que el usufructuario no perdía el derecho a los frutos mientras la garantía no se constituía.
Actualmente, esta solución no se impone por claridad, dada la ubicación de estos deberes conexos a la constitución del usufructo en la parte general del Título VIII.
En primer término, el usufructo se adquiere con la tradición y mientras ello no ocurra, no habrá derecho real (conf. arts. 1891, 1892, 3º párrafo). Por eso si el constituyente se reserva la nuda propiedad, los frutos le corresponden, porque hasta no transferirse el usufructo, el propietario mantiene su condición.
Ahora bien, para los casos del usufructo donde se transmite la nuda propiedad a una persona y el usufructo a otra (art. 2134 inc. c), v. gr. usufructos testamentarios), la solución parece excesiva, porque en rigor el nudo propietario no recibe el derecho de dominio, tan sólo una propiedad mermada y por ello no debe adquirir un derecho mejor que el transmitido (conf. art. 399).
En estos supuestos, se entiende que el objeto debe ser puesto en administración, y los frutos y productos le corresponden al usufructuario, con deducción de los gastos correspondientes, porque en definitiva la garantía es una condición para percibir directamente los frutos del objeto y el administrador será tenedor en su nombre (conf. art. 1910).
La decisión sobre la administración del objeto recaerá de común acuerdo entre los sujetos, y en su defecto será el juez el que deberá hacerlo, pudiendo elegir al nudo propietario en esa función (conf. sección 1052, pto. 2, BGB alemán).
Las facultades y deberes del administrador deberán perfilarse con precisión porque la ley nada dice al respecto.
Surge también la cuestión en caso de omisión de inventario. Ante la falta de previsión legal, parece que la solución debe ser idéntica a la analizada. Adicionalmente, el usufructuario estará obligado a pagar por las mejoras realizadas por el nudo propietario, en el intervalo entre la negativa a inventariar o determinar el estado y la efectiva entrega del objeto (conf. art. 2147).
III. Derechos del usufructuario
En general, el usufructuario cuenta con amplias facultades sobre el objeto y se orientan en relación a su disfrute material, la posibilidad de realizar actos jurídicos de administración y disposición del derecho, a obtener reconocimiento judicial de sus facultades legales.
A. Derecho de uso y goce del objeto
El principio legal es que el usufructuario tiene amplio derecho al goce de la cosa ajena, usar, gozar y disponer jurídicamente de ella, aunque limitado por la conservación de su sustancia (conf. art. 2129).
El usufructuario goza de la posesión inmediata de la cosa, sin excluir la posesión mediata del dueño. Tal posesión es central para el usufructo, porque importa disfrutar del objeto, servirse de él y hacerlo producir frutos.
El límite del uso y goce se enmarca por un ejercicio perjudicial los derechos del nudo propietario.
 1. Límite general del goce: conservar la sustancia
La norma establece el límite general en el cual se enmarca el derecho de usufructo, constituido por la necesaria conservación o no alteración de la sustancia del objeto. (7) Borda indica que su significado implica la obligación de no destruirla y no alterar su individualidad; pero también importa el deber de no alterar su destino. (8)
El usufructuario debe abstenerse de todo acto de explotación que tienda a aumentar transitoriamente los emolumentos de su derecho disminuyendo para el porvenir la fuerza productiva del objeto de derecho. En otras palabras: no puede perjudicar al nudo propietario.
Al usufructuario puede convenirle, sobre todo cuando está próximo a vencer su usufructo, sembrar varios años seguidos girasol; él obtendrá un mayor provecho, pero a costa del empobrecimiento de la tierra, que perjudicará gravemente al propietario cuando la recupere. La ley prohíbe, con razón, esta manera de usufructuar la cosa. Si el usufructuario lo hace, es responsable de los daños y perjuicios.
Se considera que el principio aludido debe ser interpretado con elasticidad.
Ninguna duda cabe que el usufructuario tiene derecho a lo que se llama la rotación agraria, es decir, a cultivar ciertos granos o pasturas donde se cultivaban otros, a dar en locación la casa que el constituyente habitaba personalmente y, de una manera general, a realizar todo cambio no sustancial que conduzca a un mejoramiento de la capacidad productiva de la cosa y a incrementar su utilidad y valor. Una solución contraria sería repugnante al principio de la función social de la propiedad.
El uso normal y regular de la cosa es plenamente lícito, aunque de él resulte algún gasto o deterioro; pero si el deterioro resultara de un uso abusivo o negligente de la cosa, el usufructuario responde por los daños y perjuicios.
El respeto de la sustancia o destinación económica de la cosa liga al usufructuario pero no al nudo propietario; nada se opone, por tanto, a que el constituyente, al establecer el usufructo acepte o imponga que el usufructuario atribuya al objeto un destino diverso, sea de manera explícita o implícita.
 2. Actos materiales de disfrute
El usufructuario puede ejercer su disfrute sobre el provecho directo que el objeto puede brindarle, como también está facultado para realizar ciertos negocios sobre el usufructo.
a. Adquisición de frutos pendientes
Dispone el artículo 2141 inciso b que pertenecen al usufructuario singular o universal los frutos pendientes al tiempo de constituirse el usufructo y al extinguirse pertenecen al dueño. (9)
Esta norma concuerda con el art. 754 y su fundamento radica en que si bien en el usufructo gratuito el propietario no busca contraprestación por la constitución del derecho, en el usufructo oneroso forma parte de la operación económica la valuación del estado de producción al momento de contratar. (10)
Sin embargo, no queda claro quien responde por los gastos de plantación y cuidado de los frutos pendientes.
El Código derogado disponía que si bien los sujetos no tenían nada que reclamarse en concepto de labores, semillas u otros gastos, dejaba a salvo los derechos de los terceros que hubiesen empleado su trabajo o su dinero en la producción de los frutos (conf. art. 2864).
A su turno, el Código Civil francés dispone una norma semejante, aclarando que los frutos no deben perjudicar a aquella porción respecto de las cuales tenga derecho el aparcero o contratista que existía al comienzo o a la extinción del usufructo (artículo 585).
A partir de estas ideas, puede afirmarse que la regla general sería que no hay frutos sin gastos. Las normas del empleo útil así lo determinan (conf. arts. 1793, inc. a), 2582, inc. a). Por ello el sujeto que debe recibir los frutos, debe interpretarse que son los frutos netos, comprensivo de las ganancias o utilidades contabilizadas y descontados los gastos.
b. Adquisición de los frutos y productos del objeto
Dispone el artículo 2141 que el usufructuario adquiere los frutos percibidos y los productos de una explotación ya iniciada al tiempo de constituirse el usufructo (incisos a y c).
El artículo y, en general, el capítulo, siguen los lineamientos del Proyecto de Código Civil y Comercial de 1998 (art. 2044 y sigs.) en materia de frutos y productos, comprensivos de frutos naturales, industriales, civiles y también a los productos, todos definidos ahora en el art. 233. Asimismo, los conceptos de frutos pendientes y percibidos se encuentran en el art. 1934 inciso a.
Es importante determinar, que cuando el usufructo se da en el contexto de regímenes de comunidad matrimonial, son gananciales los frutos devengados durante la comunidad como consecuencia del derecho de usufructo de carácter propio (conf. art. 465, inc. e). Ante ello, se ha dicho que atento a la reputada ganancialidad de los fondos, en caso de existir un "producido", deben considerarse a la hora de liquidar la sociedad conyugal. (11)
c. Universalidad de hecho y frutos
Cuando el usufructo es de un conjunto de animales deben reemplazarse los faltantes (conf. art. 2141 inc. a). Por ello se considera como frutos del usufructo, en estos casos, a las crías o la leche, en el caso de la producción tambera.
Esto significa que los animales integrantes del usufructo no se consideran en sí mismos ni frutos ni productos, sino objeto mismo del derecho.
En caso de extinción inculpable del ganado el usufructuario puede optar por extinguir el usufructo (conf. art. 2153, 3º párrafo).
d. El dividendo como fruto del usufructo de acciones
En relación al usufructo de acciones, los dividendos correspondientes a los balances de ejercicios económicos de las sociedades revisten calidad de frutos civiles, por las características de regularidad y periodicidad que configuran las rentas, razón por la cual se reconoce al usufructuario el derecho a percibirlo.
No se incluyen las ganancias pasadas a reserva o capitalizadas, porque estas reservas consistentes en utilidades no distribuidas, permanecen en la sociedad contribuyendo a su desarrollo y productividad, y, por lo tanto no se configuran para el accionista como una renta o fruto civil.
En cambio, el derecho del usufructuario comprende las ganancias correspondientes a las acciones entregadas por la capitalización. Con la capitalización se produce una suerte de expansión nominal del derecho del nudo propietario, que tiene como contrapartida la igual expansión del derecho del usufructuario. (12)
e. Aumento del objeto y frutos
El último párrafo del artículo 2141, siguiendo la tendencia del régimen anterior, establece que el uso y goce que corresponde al usufructuario se extiende a los aumentos, vía accesión, que reciba la cosa por hechos de la naturaleza (conf. arts. 1959 y 1961).
La regla general que impera es que los aumentos no son frutos, y por ello el usufructuario carece de derecho a una contraprestación o compensación por los incrementos experimentados en la cosa (conf. art. 2143).
La terminología empleada en el párrafo señalado es cuidadosa, porque si se extendiera el derecho de usar y gozar a cualquier aumento experimentado por el objeto por efecto de la accesión (conf. arts. 226, 1962 y 1963), se modificaría la interpretación normativa en relación al alcance del principio de conservación de la sustancia (art. 2129).
Los aumentos se aplican principalmente a los inmuebles, aunque la cría de un animal de pedigrí puede significar este tipo de acrecentamiento. El sentido de la norma parece ser más amplio, abarcando a todos los aumentos y beneficios inherentes al objeto y que son del uso y goce del usufructuario.
Sin embargo, cuando los aumentos ingresan en la calidad de mejoras, se aplica lo prescripto por el art. 2143.
f. Daños y perjuicios
El usufructuario puede reclamar los daños y perjuicios que sufra en el objeto de usufructo hasta el momento de la extinción del derecho (v. gr. daños y perjuicios derivados de una desposesión).
El usufructuario puede demandar al nudo propietario para que cese en todo acto que impida ejercer plenamente su derecho.
El nudo propietario no responde por los daños y perjuicios que en razón del objeto de usufructo pudieren causarse a terceros. (13)
Si la cesión de frutos a terceros produce algún incumplimiento en relación al nudo propietario (v. gr. en una explotación agrícola), éste conserva el derecho de impugnar dicha venta en caso de haber sido en perjuicio y fraude a sus derechos. (14)
 3. Negocios jurídicos sobre el derecho de usufructo
Establece el artículo 2142 que el usufructuario puede transmitir su derecho, pero es su propia vida y no la del adquirente la que determina el límite máximo de duración del usufructo.
Con carácter previo a la transmisión, el adquirente debe dar al nudo propietario garantía suficiente de la conservación y restitución del bien.
El usufructuario puede constituir los derechos reales de servidumbre y anticresis, uso y habitación y derechos personales de uso o goce.
En ninguno de estos casos el usufructuario se exime de sus responsabilidades frente al nudo propietario. (15)
El derecho de administrar los bienes recibidos en usufructo es una consecuencia necesaria de la facultad de uso y goce de la cosa que tiene el usufructuario. Ese poder de administración incluye la facultad de designar el personal que ha de trabajar el inmueble, el derecho de enajenar los frutos y productos (en la medida en que estos últimos pertenecen al usufructuario), el derecho de ejercer las servidumbres activas, el de constituir derechos reales admitidos, el de dar en arriendo el usufructo, prestarlo, etc. (16)
 4. El subusufructo o cuasiusufructo
Establecen los Fundamentos del Anteproyecto de Código Civil y Comercial de la Nación (en adelante Fundamentos) que el usufructuario puede transmitir su derecho, aunque es su propia vida y no la del adquirente la que determina el límite máximo de duración del usufructo. (17)
Esta norma implica un cambio radical del régimen derogado porque no permitía la transmisión del derecho de usufructo, y se aplicaban a ella las reglas de la cesión de derechos.
A pesar de que podría inducir a confusión con la denominación dada por la doctrina que interpretó el régimen anterior en materia de usufructo imperfecto, la denominación correcta del derecho podría ser subusufructo o cuasiusufructo.
a. El régimen de Vélez Sarsfield
En el régimen derogado, el artículo 2870 limitaba la cesión del usufructo sólo al ejercicio, considerándolo un derecho estrictamente personal (intuitu personae) (así, de hecho, regula el usufructo el sistema alemán, art. 1059 BGB).
Por ello los acreedores sólo podían atacar los frutos que percibiera el usufructuario y siempre que generase rentas el bien objeto de disfrute.
A su turno, el art. 2908 confería a los acreedores del usufructuario la facultad de embargar el derecho y obtener su cobro con él. Debían prestar fianza suficiente de conservación y restitución de la cosa tenida en usufructo.
No obstante, se interpretaba que tal regla no debía ser entendida como que ellos pasan a ser titulares del derecho real, pues este no era cesible y siempre permanecía el usufructuario responsable frente al nudo propietario.
Sólo el "ejercicio" del derecho de usufructo era cesible y, sobre tal base, es que los acreedores podían solicitar su embargo y conseguir que se les pague con él.
Eran factibles dos situaciones: que los acreedores pidieran el embargo y la cosa quedara en poder del usufructuario, o bien que la cosa se encontrara en poder de un tercero -depositario- , en cuyo caso la medida debía ir acompañada por el secuestro de la cosa. En el primer caso no era necesario prestar fianza ya que nada se tenía que conservar o restituir, limitándose su derecho a lo que hubiera quedado una vez completadas las obligaciones del usufructo. Era en la segunda hipótesis donde el otorgamiento de fianza tenía sentido. (18)
Es decir que los acreedores tenían derecho a los frutos. Por lo tanto y si se disponía el embargo, no se inscribía en la matrícula del Registro de la Propiedad Inmueble, ya que sólo el acreedor podrá dirigir su pretensión sobre los frutos que perciba el deudor y no sobre el usufructo mismo. (19)
Ahora bien, cuando el usufructuario se encontraba en poder de la cosa, se trataba de un inmueble con destino de vivienda y resultaba ocupado por él, no cabía concluir que existieran frutos estimables y por lo tanto no existía posibilidad de traba de embargo preventivo. (20)
b. El régimen vigente
En el sistema del CCyCN, el usufructuario puede transferir su derecho, onerosa o gratuitamente (conf. art. 2140, a contrario sensu). Se sigue la tendencia del derecho francés actual (art. 595, Código Civil).
La diferencia es que ya no sería admisible la "cesión del derecho de usufructo" que sólo implicaba un derecho personal, sino que será un derecho real limitado en su duración por la vida del transmitente o el plazo constituido en su favor (conf. art. 2153, 2º párrafo).
El cuasi o sub usufructuario responde directamente ante el nudo propietario y tanto él como su transmitente, en principio, deben garantizar en forma independiente la conservación y restitución del objeto.
La norma no exige un nuevo inventario, por lo que cabe interpretar que vale el confeccionado inicialmente.
En fin, en el régimen actual, la transmisión del derecho de usufructo deberá cumplir con los recaudos previstos para su constitución y con adecuada inscripción registral a los fines de su oponibilidad.
En relación a la liberación o no del usufructuario principal, el párrafo final del artículo 2142, establece que en ninguno de estos casos el usufructuario se exime de sus responsabilidades frente al nudo propietario. La duda sólo se presentaría en orden a la dispensabilidad de la regla.
Se dijo interpretando el sistema anterior: "Si bien el art. 2870 del Código Civil autoriza al usufructuario a dar en arriendo el usufructo o ceder el ejercicio de su derecho a título oneroso o gratuito, aquél "permanece directamente responsable al propietario". Por consiguiente, siendo obligación del usufructuario el pago de las expensas comunes del inmueble sobre el que recae su derecho (art. 2894), el hecho de que éste hubiera convenido su uso gratuito no enerva el derecho de la nuda propietaria a exigirle el cumplimiento de las obligaciones que la ley impone". (21)
c. Nueva garantía
El art. 2142 indica que el tercero "debe" dar al nudo propietario garantía suficiente.
La redacción dada al punto se asimila al antecedente que establecía que: "El usufructuario sólo puede transmitir el usufructo si el adquirente da garantía suficiente al nudo propietario" (art. 2042, 2º párrafo, Proyecto de 1998). Es decir que la interpretación literal informa que no se trataría de una cuestión disponible por las partes.
Si el tercero no cumple con la obligación podría ser apartado transitoriamente del objeto, de conformidad con lo analizado en el punto correspondiente a la constitución de garantía.
d. Registración de la transmisión del usufructo
A los fines de la oponibilidad a terceros del subusufructo o cuasiusufructo, su derecho debe tener adecuado reflejo registral (conf. 1893).
Al implicar una innovación con el régimen legal precedente, la técnica registral debe adoptar criterio para inscribir los documentos que transfieran usufructo.
Se interpreta que, al configurar un gravamen del dominio, limitado por el usufructo principal, el cuasiusufructo debe inscribirse en la columna correspondiente a gravámenes seguidamente del usufructo con la mención de cuasiusufructo o subusufructo o alguna que informe adecuadamente a la sociedad que se trata de un derecho real que depende del constituido en primer término, a la vez que lo limita sustancialmente.
e. Límites a la transmisibilidad del usufructo
Surge la duda interpretativa si es admisible la prohibición por contrato la transmisión del usufructo.
Se interpreta que es posible prohibir la transmisión del derecho de usufructo. El fundamento es que el artículo 2145 autoriza la determinación del destino de la cosa por medio de la convención. Por ello si la convención impide la transmisión del derecho, funciona como un límite a la extensión del derecho y por lo tanto equivalente al derecho real de uso. Por ello si el título causal dice que se trata de un usufructo y en sus cláusulas se impide su transmisión, el derecho valdrá sólo como derecho real de uso (conf. arts. 2154, 2156, 1884, 384, Fundamentos del anteproyecto de Código Civil y Comercial de la Nación, VII, Título I, Capítulo 1. Principios comunes (22)).
 5. Constitución de derechos reales por el usufructuario
La norma admite la constitución de derechos reales de similar orden en cuanto a las facultades de uso y goce, uso (Libro IV, Tít. IX) y habitación (Libro IV, Tít. X). Su duración estará limitada por la del usufructo (conf. art. 2153).
Se admite la constitución de derecho real de servidumbre (Libro IV, Tít. XI). Cuando el inmueble objeto de derecho soporte una servidumbre, ésta se extinguirá con el usufructo (conf. arts. 399, 2153). Si el inmueble es dominante, la servidumbre perdurará en los términos de su constitución (conf. arts. 2143, 2146 y 2165).
Finalmente se admite constituir derechos reales de garantía como la anticresis (Libro IV, Tít. XII, Cap. 3), con la duración limitada ya señalada.
No se admite la hipoteca del usufructo (conf. art. 2206). Tampoco se admite que en el acto de transmisión de la nuda propiedad, el disponente se reserve el usufructo y haga extensiva esa reserva al cónyuge no titular (conf. Disposición Técnico Registral 9/2016, Registro de la Propiedad Inmueble de Capital Federal, art. 1), ello es una consecuencia lógica del principio relativo a que nadie puede transmitir un derecho mejor o más extenso del que posee (art. 399).
Registralmente, a diferencia del régimen anterior, deberán inscribirse las transmisiones de los derechos reales a los fines de la oponibilidad (conf. art. 2 inc. a), ley 17.801). Ahora se podrá exhibir una matrícula que acumule al derecho real de usufructo, el derecho de uso y hasta de habitación, en tanto es admisible la división material del goce (conf. arts. 2154, 2158).
Asimismo, al extinguirse el usufructo, el registrador deberá cancelar automáticamente los gravámenes constituidos por el usufructuario (conf. art. 2153, art. 36, 1º párrafo, in fine, ley 17.801). Se interpreta que existe allí una excepción al principio de rogación (art. 6 y 7, ley 17.801).
 6. Celebración de contratos
El usufructuario tiene plenas facultades para administrar el objeto.
Es así que puede dar en locación la cosa fructuaria, pero responde en forma directa ante el dueño aún por los menoscabos que podría experimentar el objeto por culpa del locatario.
Puede ocurrir que al momento de nacer o extinguirse del usufructo exista un contrato de arrendamiento vigente (conf. art. 1189 inc. b).
La regla general es que los contratos celebrados por el usufructuario terminan al finalizar el usufructo (conf. art. 2153). Sin embargo la mora no opera automáticamente. Es debido otorgar un plazo razonable para que el ocupante entregue el objeto, interpelándolo al efecto (así, de hecho, lo resuelve la sección 1056 -2) del BGB alemán).
No obstante, y en atención a la extensa duración máxima admitida para el contrato de locación, cabe pensar si es oponible dicho máximo al nudo propietario. El derecho francés limita a 9 años la duración máxima oponible al dueño, siempre y cuando se hayan constituido o renovado con tres años antes de antelación a la conclusión (bienes rurales), o dos años (viviendas) o que se hayan comenzado a ejecutar con antelación al cese del usufructo (art. 595, 2º párrafo, Código Civil francés).
El dueño podrá también respetar el contrato y percibir en adelante los cánones correspondientes. Es facultativo para él continuar con la relación contractual y no existe tácita reconducción (conf. art. 1218). La jurisprudencia que interpretaba el sistema derogado, apoyó este criterio. (23)
Cuando la situación exista al momento de constituirse el usufructo, el usufructuario deberá respetar los contratos celebrados por el nudo propietario previamente, correspondiéndole desde la fecha de constitución los ingresos que se devenguen (conf. art. 2141 inc. b).
 7. Protección legal
El usufructuario puede ejercer todas las acciones que tengan por objeto la realización de los derechos que corresponden al usufructo, tanto contra los terceros como contra el nudo propietario, si es éste quien impide o restringe el goce de aquéllos.
El propietario que constituyó regularmente un usufructo y concedió luego una prórroga del plazo no formalizada por escritura pública, y permitió al beneficiario continuar con el goce pacífico del inmueble, no habría podido solicitar el desalojo del usufructuario antes de vencer aquélla. (24)
a) Competencia jurisdiccional
La competencia según el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación (CPCCN), será la del juez con competencia civil donde esté ubicado el inmueble (conf. art. 5 inc. a), CPCCN); el domicilio del demandado o el lugar donde esté ubicado el bien, a opción del accionante, si se trata de otra clase de objeto (conf. art. 5 inc. b), CPCCN).
Si existe conexión con cuestiones sucesorias, indivisiones postcomunitarias, condominios en situación de indivisión, la competencia será la del tribunal que entiende sobre esos asuntos.
Así, en un caso se confirmó la decisión que dispuso el desplazamiento de la competencia hacia el tribunal que interviene en el sucesorio del padre de la actora, para conocer en la acción que persigue la declaración de inoponibilidad de la persona jurídica en relación a la constitución de las tres sociedades demandadas y la declaración de nulidad de la reserva de usufructo con derecho de acrecer y reserva de derechos políticos dispuesta recíprocamente por sus padres en la escritura por la cual donaron el 100 % de la nuda propiedad de sus acciones de las sociedades accionadas, que constituirían la totalidad del acervo hereditario. (25)
b) Acciones posesorias y acciones reales
Entre las acciones con contenido reipersecutorio, están ante todo las acciones posesorias, que puede ejercer, sea contra el nudo propietario, sea contra los terceros que perturben el ejercicio de su derecho (conf. art. 2238).
Puede ejercer también contra cualquiera de ellos las acciones petitorias, o sea la reivindicatoria, si ha sido desposeído y la negatoria si ha sido perturbado en el ejercicio de su posesión. Asimismo tendrá la acción de deslinde (conf. art. 2247 y 2248).
c) Acciones personales
Además de las acciones reales, el usufructuario tiene contra el nudo propietario la acción tendiente a obtener la entrega de los bienes, que está subordinada al cumplimiento de la obligación de inventariar y garantizar.
Puede accionar para exigir la constitución de una servidumbre forzosa.
Diferenciando los tipos de ataques se estableció en el régimen derogado: "Los usufructuarios pueden acceder a la acción reivindicatoria o a la negatoria en función de la ofensa sufrida. La acción reivindicatoria corresponderá en el supuesto de extensión máxima de la lesión cuando se ha impedido completamente usar la cosa (desposesión). Mientras que, en caso de ataques menos graves, corresponderá la acción negatoria (nota al art. 2800 del Código Civil). Sin embargo, si lo que se discute no es la gravedad de la afectación del derecho, sino si el mismo subsiste o si se ha extinguido, la calificación de la acción ejercida no modificaría el resultado". (26)
El caso se trató de un cousufructuario que no hizo uso del bien, reclamó mediante acción de reivindicación al nudo propietario y al cousufructuario la restitución de la posesión del inmueble, el resarcimiento de los frutos civiles que dejó de percibir y los daños y perjuicios derivados de la ocupación y uso exclusivo.
d) Juicio de desalojo
El usufructuario tiene legitimación para interponer la pretensión de desalojo contra el locatario o comodatario. Lo hará como locador o comodante, pues el contenido de su derecho lo habilita para celebrar esos contratos.
También puede suceder que el inmueble fructuario se encuentre ocupado por un intruso.
Como el usufructuario puede usar y gozar de los objetos sobre los que se establece el usufructo, puede demandar el desalojo, probando su calidad de tal.
El criterio extendido en el régimen anterior, indicaba que la ley ha conferido al usufructuario la posibilidad de ejercitar todas las acciones que tengan por objeto la realización de los derechos que correspondan al usufructo, los que pueden hacerse efectivos contra los terceros como contra el nudo propietario, pudiendo intentar -es añadible- las acciones posesorias que éste estaría autorizado a promover. El usufructuario que acreditara debidamente su carácter está legitimado para exigir de quien no ha demostrado título legítimo alguno para permanecer en el inmueble, la restitución del mismo (27).
En ningún caso se requiere el concurso del nudo propietario, quien carece de interés para estar en el proceso.
e) Daños y perjuicios
Cuando los terceros ocasionen daños en el objeto, tendrá legitimación para obtener la reparación de los perjuicios. Cuando el daño provenga ya de una privación, puede reclamarse el valor locativo del objeto, como parámetro de indemnización.
Se dijo en ese sentido que: "Si bien en el caso no existe comunidad hereditaria indivisa, ni condominio, ni disolución de sociedad conyugal -en que por el uso exclusivo del bien común por parte de un coheredero, condómino o cónyuge, se prive al restante del goce o aprovechamiento de la parte que le corresponde (y por eso se fija un canon locativo)-, lo cierto es que como se dijo en la demanda, el usufructuario, al no poder ejercer su derecho sobre la cosa, sufre un daño patrimonial, ya que no puede usar ni gozar del inmueble, ni rentarlo, ni obtener frutos del mismo, lo que implica que el canon locativo constituya el parámetro de la indemnización al daño reclamado". (28)
IV. Obligaciones del usufructuario
Las obligaciones del usufructuario están relacionadas con la guarda y conservación del objeto, abonar los costos de uso y entregar el objeto a quien tenga derecho a recibirlo.
A. Obligación genérica
Dispone el artículo 2145 que el uso y goce por el usufructuario debe ajustarse al destino de los bienes del usufructo, el que se determina por la convención, por la naturaleza de la cosa o por el uso al cual estaba afectada de hecho. (29)
La obligación nuclear del usufructuario es respetar la integridad del objeto, manteniéndolo y utilizándolo de conformidad a los usos o aprovechamientos admitidos.
El capítulo 3 establece en 6 artículos las obligaciones del usufructuario. Técnicamente deben ser entendidas como tales (art. 724). Se elimina de la nueva legislación el rígido dogmatismo elaborado a partir de la división tajante entre derechos reales y personales emanada del art. 499 del Código Civil de Vélez Sarsfield. (30)
Es por ello que, ante la inobservancia de las reglas, el propietario tiene la facultad de obtener su ejecución forzada y en hasta la resolución del usufructo, cuando el mal uso produzca en el objeto perjuicios de importancia (art. 2152, inc. d).
Debe repararse incluso que, en materia de locación, el locatario no puede variar el destino de la cosa aún cuando no cause perjuicio al locador (art. 1205).
El derecho comparado, alemán e italiano, precisan que el usufructuario debe respetar el destino económico de la cosa y puede extraer toda utilidad de ella (art. 981, Codice italiano (31)). Básicamente, se interpreta, debe procurar que el objeto mantenga (o incremente) su competitividad en el mercado. (32)
B. Maneras de determinar el destino de los bienes
El destino de los bienes hace referencia a la utilización o provecho económico que los rige, cuestión que dependerá del caso concreto. No obstante, y a los fines de evitar la indeterminación conceptual, la norma indica que el destino puede fijarse convencionalmente. Cuando la fuente es contractual, la ley permite a las partes fijar el contenido del goce, ampliándolo (v. gr. mediante facultades que autoricen modificar el destino económico) o también reduciéndolo (v. gr. impidiendo que un inmueble sea destinado a otro fin que no sea el previsto).
Si bien el término "convencionalidad" alude a la fuente contractual, puede ampliarse la interpretación a los testamentos, en el sentido que la determinación del destino por esta vía importa la imposición de un cargo (conf. arts. 2496, 1562).
Asimismo el destino económico se determina por la naturaleza de la cosa que significa respetar los usos normales para los cuales puede servir, se interpreta que el goce debe ser racional, regular, según su capacidad estándar de producir riqueza. El límite está en no rebajar su potencialidad productiva.
Por el uso al cual estaba afectado de hecho implica que si bien un bien puede tener una potencialidad determinada, en ciertas ocasiones su afectación concreta puede ser muy precisa y debe ser respetada, v. gr. el usufructo de un automóvil afectado al servicio de taxi o remise.
C. Mejoras necesarias
Establece el artículo 2146 que el usufructuario debe realizar a su costa las mejoras de mero mantenimiento, las necesarias y las demás que se originen por su culpa. No están a su cargo las mejoras originadas por vetustez o caso fortuito. (33)
La norma plantea dos extremos en materia de deterioros del objeto. Por un lado los que se producen por el uso normal se califica a su reparación como "de mero mantenimiento" y "necesarias". En el otro extremo están los deterioros que se producen por la vetustez o por el caso fortuito. En el medio hay una gama de gastos que sin ser necesarios, son útiles o de mero lujo (conf. art. 751, arg. art. 1224).
 1) Reparaciones de mantenimiento, necesarias y culpables: Cuando el objeto de usufructo se deteriore o presente desperfectos que procedan de su uso natural y sean indispensables para su conservación es el usufructuario quien tiene a cargo su reparación. El fundamento radica en que es él quien se beneficia con el uso y goce del objeto y por lo tanto tiene a cargo su mantenimiento. (34)
Además de esas reparaciones, puede realizar las que brinden utilidad o sean de mero lujo.
También es responsable de las reparaciones cuyo daño se haya producido por acontecimientos culposos, v. gr. si por no efectuar reparaciones en el aislamiento de un techo se produce un deterioro en la madera que le sirve de soporte, el usufructuario deberá reemplazar a su coste los sectores dañados.
En este caso el usufructuario no tiene acción para reclamar al nudo propietario su recomposición, ni siquiera ante el estado de vetustez o de deterioros por caso fortuito, cuya obligación se limita a no turbar el uso y goce del usufructuario (art. 2151). El usufructo no contiene la garantía de conservación de la cosa, sólo el uso y goce debe respetar la sustancia de la cosa, lo que no impide que la misma se malogre por acontecimientos fortuitos o situaciones no culpables.
 2) Reparaciones extraordinarias: La norma establece como reparaciones que no están a cargo del usufructuario las originadas por la vetustez o por caso fortuito.
En el régimen derogado, la nota al artículo 2885 aclaraba que cuando decía que las reparaciones extraordinarias eran a cargo del propietario, era simplemente para liberar de ellas al usufructuario y no porque el propietario debiera hacerlas.
La vetustez es entendida como el deterioro de las cosas producido por el paso del tiempo, producto del uso normal y regular.
El caso fortuito se entiende como el daño del objeto producido por un hecho que no ha podido ser previsto o que, habiendo sido previsto, no ha podido ser evitado (fuerza mayor) (conf. art. 1730).
En estas situaciones el usufructuario no está obligado a realizar las reparaciones, pero tampoco surge que deba realizarlas el nudo propietario (es la solución del art. 607 del Código civil francés).
No obstante, se trata de perturbaciones de hecho sufridas en relación a la cosa, en tanto que, verbigracia, el debilitamiento de un muro maestro, altera la quietud o el sosiego del nudo propietario ante la probabilidad de destrucción. Entonces, si bien las reparaciones no son obligatorias para el nudo propietario, la destrucción del objeto producto de tales acontecimientos tampoco será imputable al usufructuario, siempre que haya puesto en conocimiento del nudo propietario del estado de la cosa. De lo contrario será responsable en la medida del agravamiento del daño por la falta de noticia (conf. arts. 2149 y 1710; el art. 1159 del Código civil quebequés dice que el usufructuario es responsable de los daños causados por él mismo).
Ahora bien, tampoco se han regulado las consecuencias relativas a mejoras necesarias que efectúe el nudo propietario. Si por estos actos el inmueble recupera su valor locativo, es claro que ello se debería a la acción del nudo propietario, y mal podría el usufructuario enriquecerse sin causa (conf. art. 1794). De acuerdo al contexto podrá recurrirse a los principios generales a los fines de obtener un reembolso por las inversiones realizadas.
D. Mejoras facultativas
Con relación al régimen de mejoras necesarias y facultativas, dispone el artículo 2143 que el usufructuario puede efectuar otras mejoras, además de las que está obligado a hacer, si no alteran la sustancia de la cosa. No tiene derecho a reclamar su pago, pero puede retirarlas si la separación no ocasiona daño a los bienes. (35)
La norma admite la realización de mejoras en el objeto de derecho con el límite de no alterar su sustancia. Mejorar implica cambiar la forma de la cosa respetando su destino económico.
Sobrepasado ese límite se afecta el derecho del propietario quien puede reaccionar para evitar que esa situación lo perjudique, llegando al punto de hacer inútil su aprovechamiento.
E. Prescripción
Una cuestión no reglamentada es la prescripción de la acción del nudo propietario para exigir las reparaciones necesarias.
El artículo 2146 establece en su párrafo final que el nudo propietario puede exigir al usufructuario que realice las mejoras a las que está obligado aún antes de la extinción del usufructo.
A su vez, el 2150 exige que el objeto debe ser restituido en el estado constatado y a falta de constatación en buen estado de conservación o en la cantidad indicada en el título (art. 2137, 2138).
Por esto se interpreta que la actividad judicial del nudo propietario debe enmarcarse a los fines de evitar los perjuicios que puedan producirse por un uso abusivo o que perjudiquen irremediablemente al objeto (art. 2152 inc. d).
A los fines de reclamar las reparaciones o daños y perjuicios correspondientes, el plazo de prescripción no empieza a correr sino desde la extinción del usufructo. El artículo 2146 consagra una facultad de control cuya omisión no obsta al ejercicio ulterior del derecho. El plazo sería el ordinario de 5 años (conf. arts. 2554 y 2560).
En el derecho alemán la acción del propietario por alteraciones o deterioros en la cosas, los reclamos por gastos del nudo propietario o para obtener permiso para modificar parte de la estructura tienen un plazo de caducidad de 6 meses (sección 1057, BGB).
F. Mejoras anteriores a la constitución
Indica el artículo 2147 que el usufructuario no está obligado a hacer ninguna mejora por causas originadas antes del acto de constitución de su derecho. Sin embargo, el usufructuario que no recibe los bienes por su negativa a inventariarlos o a determinar su estado, debe pagar esas mejoras realizadas por el nudo propietario. (36)
En el régimen derogado, se sostuvo: "La realización de refacciones y mejoras en la propiedad por el nudo propietario, ya sean con o sin consentimiento de la usufructuaria, no se encuentran dentro de las causales taxativamente enumeradas para extinguir el derecho de usufructo (arts. 2918, 2921, 2924, 2926 y 2928 a 2931 del Código Civil), ni consolidan total o parcialmente la propiedad en la persona del nudo propietario, sino que se encuentran dentro de las facultades de ejecutar los actos necesarios para la conservación de la cosa que le corresponden a cualquier propietario (art. 2917 del C. Civil)". (37)
G. Responsabilidad por los gastos que genera el usufructo
Dispone el artículo 2148 que el usufructuario debe pagar los impuestos, tasas, contribuciones y expensas comunes que afectan directamente a los bienes objeto del usufructo. (38)
El usufructuario es responsable por los aspectos impositivos y contributivos relacionados de manera directa con el objeto de usufructo.
La referencia directa-indirecta indica que el usufructuario está obligado a solventar los impuestos ordinarios que gravan las cosas, por ejemplo, la contribución territorial, alumbrado, barrido y limpieza, tasas de obras sanitarias, y además, los impuestos ordinarios y extraordinarios que gravan los frutos. (39)
Antiguamente se sostuvo: "Las leyes fiscales nacionales o provinciales son las que determinan quién es el sujeto pasivo frente al Fisco poniendo generalmente el impuesto a cargo del propietario y, si el mismo no es pagado, el Fisco lo cobrará al dueño y éste tiene derecho a repetirlo del usufructuario. Los impuestos que no tengan la calidad de extraordinarios constituyen cargas de goce y representan el gasto indispensable para la producción de los frutos a cuyo valor están incorporados." (40)
Actualmente, no resulta muy clara la legitimación pasiva del nudo propietario. Si el usufructuario tiene la obligación de declarar que es titular del derecho de usufructo, el fisco puede y debe reclamarle los impuestos que gravan el objeto a él.
Por ello resulta forzoso reconocer que la norma regula la distribución de costos del usufructo en base al principio de que no hay fruto sin gasto. Sería injusto e ineficiente que el nudo propietario, con su escuálido derecho, deba costear el mantenimiento de bienes sobre los cuales no puede obtener provecho.
H. Expensas comunes
Un tema controversial en el régimen anterior fue la responsabilidad del usufructuario por las deudas por expensas comunes. (41)
El usufructuario será legitimado pasivo de la acción ejecutiva de cobro de expensas y sería lógico que el consorcio lo demande junto al nudo propietario (conf. arts. 2148, 2050, 2048). Por ello cabe concluir que el usufructuario tendrá legitimación pasiva en el juicio de ejecución de expensas. (42)
Se insiste, quien en esté en posesión del inmueble es responsable directo por las expensas devengadas. El nudo propietario permanece comprometido con la totalidad de su patrimonio frente al consorcio. En caso que afronte los créditos por expensas devengados, ante la falta de pago del usufructuario moroso, tiene acción de repetición por los gastos necesarios cuya obligación recaía en el usufructuario (conf. art. 2148 a contrario sensu).
Cuando la relación sea de tenencia, por efecto de la vigencia de contratos de locación o comodato, el consorcio puede accionar contra ellos, pero acudiendo a la vía de la subrogación en los derechos del nudo propietario o usufructuario para cobrar directamente al tenedor. (43) El artículo 739 admite la solución.
I. Obligación de denunciar perturbaciones
El artículo 2149 dispone que el usufructuario debe comunicar al nudo propietario las perturbaciones de hecho o de derecho sufridas en razón de la cosa. Si no lo hace, responde de todos los daños sufridos por el nudo propietario. (44)
Esta obligación exige al usufructuario comportarse diligentemente, notificando al propietario todo hecho o demanda judicial que pueda lesionar sus derechos, bajo apercibimiento de responder por los daños y perjuicios que por su falta de aviso se materialicen.
Es concordante la norma con la emanada del art. 2255 que releva de responder por la acción reivindicatoria al tenedor que individualiza al poseedor.
Ante la amenaza de ser desposeído del objeto, el usufructuario tiene la obligación de dar inmediato aviso al nudo propietario.
Esta obligación no perjudica la legitimación activa acordada al usufructuario para entablar acciones posesorias y reales por su propio derecho.
Como se anticipó en otro lugar, la obligación también existe cuando el objeto es destruido o dañado, cuando es necesaria una reparación extraordinaria o una renovación en la cual peligra su conservación (conf. sección 1042, BGB alemán).
J. Obligación de restitución
Dispone el artículo 2150 que el usufructuario debe entregar los bienes objeto del usufructo a quien tenga derecho a la restitución al extinguirse el usufructo, en la cantidad y estado a que se refieren los artículos 2137 y 2138. (45)
Kiper, al referirse al artículo, señala que no sólo el dueño puede tener derecho a la restitución, ya que hay otros legitimados para constituir el derecho de usufructo. (46)
K. Deudas del usufructuario. Embargabilidad y ejecutabilidad del usufructo
Indica el artículo 2144 que si el acreedor del usufructuario ejecuta el derecho de usufructo, el adquirente del usufructo debe dar garantía suficiente al nudo propietario de la conservación y restitución de los bienes. (47)
En el régimen anterior se polemizaba sobre la embargabilidad del usufructo. Mientras un sector lo admitía en virtud del artículo 2908 (48), otro sector lo rechazaba (49). La jurisprudencia se mostraba dubitativa en orden a la embargabilidad del derecho de usufructo. Se dijo que ante el concurso preventivo de un usufructuario no procede la renuncia al derecho en beneficio del nudo propietario, en tanto incurría en la prohibición de realizar actos de disposición a título gratuito (art. 16 LCQ Ley 24.522), sin perjuicio que la totalidad de los acreedores no tuvieran derecho de aprovecharse de él. (50) En otro supuesto se estableció que: "Los acreedores del usufructuario no pueden solicitar la venta en pública subasta de este derecho. Podrán a lo sumo tomar el ejercicio del usufructo a fin de percibir sus frutos, dando fianza suficiente respecto de la conservación y oportuna restitución del bien sobre el que recae. Lo que en definitiva puede concederse a los acreedores para salvaguardar su derecho y poder cobrar su crédito no es más que el ejercicio del usufructo encaminado a tales fines" (51).
Los Fundamentos del anteproyecto indican que el usufructo, al ser un derecho transmisible, es ejecutable por los acreedores. (52)
 1) Contradicción con el artículo 744: El artículo 744 estipula que quedan excluidos de la garantía común de los acreedores, los derechos de usufructo, uso y habitación, que sólo pueden ejecutarse en los términos de los artículos 2144, 2157 y 2178.
Este artículo probablemente se haya inspirado en la jurisprudencia que establecía que si el destino del objeto del usufructo era la vivienda, el derecho no era embargable porque su uso y la habitación no eran pasibles de ejecución. (53)
 2) Solución interpretativa: Ante la ampliación de las facultades legales del usufructuario, en cierto modo implica un corrimiento de la noción de derecho intuitu personae que antes se le atribuía (conf. arts. 1024, 1617). La regla de embargabilidad sería procedente, aunque embargante y eventual ejecutante deben dar obligatoria garantía de la conservación y restitución del objeto en los términos del art. 2144.
Se coincide con la opinión de Kiper, que sostiene ante el principio de garantía común del patrimonio que establece el 743 y la franca contradicción entre los artículos señalados, cabe interpretar que prevalece el art. 2147, por ser una norma especial, ya que se encuentra en el Título IX dedicado al usufructo. (54)
En conclusión, los acreedores del usufructuario, pueden embargar el objeto a fin de que no sea transmitido o gravado. Pueden ejecutarlo y cobrar su crédito con el producido, siempre que el objeto no esté destinado a vivienda o limitado a las necesidades del usufructuario y su familia, y se garantice económicamente la conservación y restitución del objeto a la finalización del usufructo.
V. Derechos del nudo propietario
Dispone el artículo 2151 que el nudo propietario conserva la disposición jurídica y material que corresponde a su derecho. (55)
La disposición jurídica implica la facultad de transmitir el derecho de dominio con el debido respeto de su afectación a gravamen real. Es admisible la hipoteca sobre la nuda propiedad.
Materialmente, en general, puede constatar que el objeto sea aprovechado de forma regular.
 e) Juicio de desalojo. Legitimación del nudo propietario: El nudo propietario no puede demandar el desalojo de un arrendamiento contratado por el usufructuario, salvo que el usufructo se encuentre extinto (conf. art. 2153). Es lógica la solución legal en tanto el dominio recupera su plenitud y en cabeza del nudo propietario nace, en consecuencia, el derecho a obtener la restitución del objeto. Esta hipótesis se aplica siempre que la cosa se encuentre en poder de los herederos del usufructuario como de otros terceros. ¿
Ahora bien, mientras esté vigente el usufructo y no obstante conservar el nudo propietario el ejercicio de todos los derechos de dominio compatibles con sus obligaciones, no puede darlo en locación, pues ésta es facultad perteneciente al usufructuario (conf. art. 2142, in fine), ni por tanto puede perseguir el desalojo del inmueble.
Ahora bien, ante el hecho de que resulte locador el nudo propietario, claramente estará legitimado, por el efecto vinculante y relativo de los contratos (conf. arts. 959 y 1021), frente al inquilino a reclamar el desalojo, sin perjuicio de su responsabilidad frente al usufructuario por los daños y perjuicios irrogados.
Cuestión interesante plantea la legitimación del nudo propietario frente a la cónyuge supérstite del usufructuario fallecido. Los artículos 2332 y 2383 establecen ya el derecho a oponerse a la partición hereditaria o el derecho real de habitación del cónyuge supérstite, en tanto la vivienda sea de propiedad del difunto. En consecuencia, estas normas no rigen a los supuestos de difunto usufructuario, porque el inmueble no ingresa técnicamente en la sucesión. Entonces, seguiría vigente el criterio que legitima a los herederos del usufructuario —nudos propietarios- que ante la extinción del usufructo, exigen la restitución del objeto sometido a usufructo con sus accesorios y mejoras. (56)
VI. Deberes del nudo propietario
El artículo 2151 establece que el nudo propietario no debe turbar el uso y goce del usufructuario. Si lo hace, el usufructuario puede exigir el cese de la turbación; y, si el usufructo es oneroso, puede optar por una disminución del precio proporcional a la gravedad de la turbación.
Desde el punto de vista jurídico, destaca Alterini, la conducta del nudo propietario no responde a una obligación en sentido técnico, es un apéndice individualizado que forma parte del genérico deber pasivo de carácter no obligacional que caracteriza como correlato a todos los derechos, emanado del deber genérico de "no dañar a los demás". (57)
Técnicamente sería una regulación especial de la obligación de evicción que pesa sobre toda transmisión de derechos (art. 1044).
El nudo propietario debe abstenerse de todo acto material o jurídico que pueda dañar el goce del usufructuario o restringir su derecho. (58) Nada puede hacer que dañe el goce del usufructuario o restrinja su derecho, se somete a las acciones personales que el usufructario pueda articular en defensa de los derechos que emergen del usufructo del cual es titular.
Si impide el goce del usufructuario será tratado como un tenedor precario y éste cuenta con legitimación para accionar por desalojo, lo que implica obtener el cese de la turbación.
Asimismo, si el usufructo es oneroso, se articula una especie de actio quanti minoris en la cual el usufructuario puede optar por el cese de la turbación o reclamar una disminución del precio, acorde a la gravedad de la turbación. (59)
En cierto modo se respeta el derecho de los titulares de derechos reales a obtener una reparación dineraria cuando al cese de la turbación existen hechos perjudiciales consumados (v. gr. pérdida de una cosecha) (conf. art. 2250).
VII. Extinción del usufructo
En general, el usufructo concluye según las formas genéricas de extinción de los derechos reales que dispone el artículo 1907, tales como el abandono, la destrucción, la consolidación en una misma persona de calidad de titular del derecho de dominio y de usufructo.
Específicamente, artículo 2152, establece medios especiales de extinción del usufructo:
1) La muerte del usufructuario, aunque no se haya cumplido el plazo o condición pactados. Si no se pactó la duración del usufructo, se entiende que es vitalicio (inc. a).
2) La extinción de la persona jurídica usufructuaria. Si no se pactó la duración, se extingue a los cincuenta años desde la constitución del usufructo (inc. b).
3) El no uso por persona alguna durante diez años, por cualquier razón. El desuso involuntario no impide la extinción, ni autoriza a extender la duración del usufructo (inc. c).
4) el uso abusivo y la alteración de la sustancia comprobada judicialmente (inc. d). (60)
A. Cómputo del comienzo del derecho
Como se afirmó hasta aquí el usufructo es un derecho real temporario que se debe extinguirse en el plazo previsto en el título constitutivo. Es importante verificar que la duración comienza a contarse desde la fecha del título, aún cuando el titular no haya gozado de él, por ignorancia o despojo o cualquiera otra causa (conf. art. 805 Código Civil chileno). Esta interpretación es razonable dado que los gravámenes reales se interpretan de manera restrictiva en cuanto a su extensión en pos de la liberación de la propiedad (art. 1888 último párrafo).
B. Causas comunes de extinción del usufructo
 1) Abandono o renuncia del derecho de usufructo: Para que medie abandono del usufructo es necesario un desprendimiento material de la posesión con intención de ya no ejercerla. Se exige una manifestación de voluntad clara y categórica, se la interpreta restrictivamente y en función del tiempo transcurrido. No se configura por el simple alejamiento del bien, por la tolerancia del usufructuario a la permanencia del nudo propietario o de un tercero.
La renuncia es el acto jurídico por el cual alguien se desprende de un derecho propio, cualquiera sea la índole de éste, se trate de un derecho creditorio, real o intelectual. Es un abandono que el titular del derecho realiza, con respecto a cualquier prerrogativa suya, incluso la misma titularidad del derecho de que se trate, lo que siempre le está permitido efectuar cuando la facultad renunciada siendo separable de la persona del renunciante, le ha sido concedida en su interés particular. (61)
No constituye abandono el hecho de que uno de los integrantes de la pareja decida marcharse, justificándose ello, no porque se quiera renunciar a la posesión o al usufructo, sino porque la conflictiva convivencia entre las partes se torna insostenible para seguir habitando juntos el mismo inmueble. (62)
La escritura pública es requisito esencial para la extinción del usufructo cuando se trate de inmuebles. La renuncia efectuada mediante un telegrama cursado al usufructuante, no cumple con tal requisito, quedando obligado a otorgar la correspondiente escritura pública. Cuando la renuncia fue hecha con discernimiento, intención y libertad, pero sin la correspondiente escritura pública, procede la acción de cancelación de usufructo. (63)
El abandono o la renuncia operan hacia el futuro. Cuando el usufructo es oneroso, el abandono o renuncia genera responsabilidad indemnizatoria. (64)
La cancelación del usufructo por renuncia debe ingresar al registro correspondiente a los fines de su oponibilidad a terceros (art. 2 inc. a), ley 17.801, arg. art. 7, dec. ley 6582/58). La renuncia es inoponible a los acreedores del renunciante cuando tenga por efecto defraudarlos (conf. art. 338).
 2) Destrucción del objeto del usufructo: Si bien conceptualmente el usufructo admite un cierto deterioro o desgaste por el aprovechamiento normal del objeto no debería producir su destrucción.
Puede admitirse que si el usufructo tiene como objeto una patente tecnológica es admisible que los avances vertiginosos en la materia determinen el agotamiento del usufructo, lo que equivale a su destrucción.
En el sistema derogado se contemplaba la extinción por destrucción total de la cosa. Si era parcial, el usufructo continuaba con lo que restaba (art. 2937). La responsabilidad civil sólo existía cuando el usufructuario era culpable del pericimiento y debía el valor del objeto el día que lo recibió (art. 2945).
Estas directrices inspiran el régimen vigente. Si el usufructuario no debe las mejoras originadas por vetustez o caso fortuito (art. 2146, 2º párrafo), menos deberá la destrucción por estos motivos; quien puede lo más, puede lo menos (conf. arts. 955, 1730, 1732 y 1733).
Pero si es culpable deberá el valor de los objetos dados en usufructo (conf. art. 2146).
Asimismo, si la destrucción es imputable a un tercero, el usufructuario tiene legitimación activa para recibir indemnizaciones por los daños sufridos. (65)
La destrucción parcial admitiría dejar subsistente el usufructo por el resto (así, art. 1163, Código Civil Québec). Esto implica admitir la extinción parcial. Podría completarse el criterio con la pauta del art. 2153 y facultar al usufructuario a resistir la extinción parcial restaurando lo destruido.
 3) Consolidación de la persona del usufructuario con el nudo propietario: En el régimen anterior, la consolidación del dominio en cabeza del nudo propietario sólo se producía en las circunstancias taxativamente previstas en los arts. 2918, 2921, 2924, 2926 y 2928 a 2931 del Código Civil.
Actualmente la consolidación puede producirse por la transmisión del derecho de usufructo al nudo propietario, o la transmisión de ambos derechos a una persona. Es decir que funciona independientemente de la extinción por vencimiento del término del usufructo.
El sistema francés indica que en caso de venta simultanea del usufructo y la nuda propiedad de un bien, el precio debe repartirse según el valor respectivo de cada uno de los derechos, salvo acuerdo de partes (art. 621 Code Civil).
C. Supuestos de extinción especial del usufructo
 1) El plazo de duración del usufructo a favor de personas humanas: El principio general es que el usufructo al ser un derecho temporal tiene se extingue ante la expiración del plazo de duración establecido.
 2) El fallecimiento del usufructuario: En caso de falta de determinación del plazo de duración, el usufructo se considera vitalicio. La conclusión del usufructo es, por consiguiente, automática, y no depende de la constitución en mora por el nudo propietario.
Registralmente la cancelación se produce mediante la presentación de la partida de defunción (art. 36 de la ley 17.801).
 3) La insania del usufructuario como supuesto de extinción: En caso de personas de edad avanzada cuya capacidades mentales se encuentran deterioradas, surge la cuestión si el nudo propietario puede solicitar la cancelación del usufructo, en caso que el usufructuario no ejerza el derecho.
A estos fines se ha resuelto que debe canalizarse esta cuestión a través del proceso de insania, no de autorización judicial, debiendo tenerse especial consideración de las reglas de orden público emanadas de la Ley 26567 de Salud Mental y, por ende, a la obligatoriedad de su aplicación e irrenunciabilidad de los derechos y garantías que sus normas consagran en beneficio de personas con padecimientos mentales. (66)
A partir de la recepción de principios sobre autodeterminación de la persona, la incorporación de normativa sobre directivas anticipadas, aunque circunscriptas al ámbito médico (art. 60), cabe admitir la escritura pública de renuncia condicional del usufructo, para el supuesto que el usufructuario pierda el discernimiento o padezca de una enfermedad mental irreversible. (67)
En este caso, la renuncia podrá inscribirse en los registros provinciales de autoprotección que admitan la registración de documentos con contenido patrimonial.
 4) El plazo de duración del usufructo a favor de personas jurídicas: La norma dispone que el plazo de duración se extiende por un plazo determinado, hasta la extinción de la persona jurídica o por un plazo máximo de 50 años. Podría añadirse: lo que ocurra primero.
 5) La extinción del usufructo por no uso: El no uso por 10 años extingue el usufructo, cualquiera sea el motivo del no uso, no obstante el uso que proviene de una persona distinta del usufructuario podría ser suficiente para conservarlo.
Si hay cousufructuarios, bastaría con el uso de uno para mantener el derecho de ambos. (68) En este supuesto, deberá acudirse a la prescripción adquisitiva a partir de la interversión del título por el cual poseen la cosa (art. 1915).
En un caso se dijo que el usufructuario de un inmueble puede disfrutar de la cosa de muchas maneras, habitándola, o sirviéndose con fines de descanso, o placer, o celebrar contratos como es el del caso que le dio al cedente un disfrute moral, por el fin altruista que importa una cesión gratuita. El alegado "no uso" del 33% que se reserva el actor cuando cedió el 66% a favor de su hermana no importó la pérdida del derecho de usufructo como pretenden los recurrentes. La prescripción extintiva del derecho real de usufructo afincada en el no uso del bien, solo puede ser opuesta al usufructuario por el nudo propietario. (69)
La norma supone que verificado el plazo de no uso el nudo propietario puede entrar directamente en el uso y goce de la cosa, sin declaración judicial alguna, como lo preveía el art. 2943 del régimen derogado. (70)
 6) La extinción por uso abusivo y alteración de la sustancia: El ejercicio abusivo se conforma por la enajenación de los bienes, su desgaste o dejarlo perecer por falta de reparaciones necesarias (Código civil italiano, art. 1015; Código civil francés, art. 618). También se configura por el uso contrario a las disposiciones que rigen el usufructo, sean convencionales o legales (conf. art. 2145). El Código civil quebequés amplía la interpretación a "cuando se ponga en peligro a los derechos del nudo propietario" (art. 1168).
Se considera que la falta de pago de expensas por parte del usufructuario (art. 2050), en tanto forman parte de la estructura del derecho real de propiedad horizontal (art. 2046, inc. c) y propiedad horizontal especial (2081), puede legitimar al nudo propietario a solicitar la resolución del usufructo cuando la deuda acumulada sea considerable en relación al valor actual del derecho real de usufructo (calculado según el tiempo pendiente para su extinción y de conformidad a pautas objetivas). (71)
Ante la acreditación judicial de los perjuicios sobre el objeto fructuario se procederá a la resolución del usufructo.
El propietario podrá articular la acción preventiva cuando la acción o la omisión antijurídica del usufructuario haga previsible la producción de un daño, su continuación o agravamiento (conf. art. 2146, 1711 a 1713; el BGB alemán admite la solución en la sección 1053).
El Código, a diferencia del régimen derogado (art. 2856), no establece supuestos de administración judicial del usufructo, pero ante las facultades con que cuenta para evitar la continuación o el agravamiento del daño, podría disponer este tipo de solución provisoria (conf. arts. 1711, 1713).
Sin perjuicio de ello, también sería admisible que los acreedores del usufructuario pudieren intervenir a fin de impedir la extinción de la garantía, ofreciendo reparar los bienes o los menoscabos producidos, otorgando garantías para el futuro (así lo dispone el art. 1168, Código Civil de Québec). La vía procesal sería la acción subrogatoria (art. 739 y sigs.).
 7) El cumplimiento de la condición resolutoria: el cumplimiento de la condición extingue el usufructo, opera automáticamente con su constatación debida.
D. Resolución del derecho de usufructo por incumplimiento
Esta causal, discutida en el régimen derogado, se interpreta ahora admisible.
En la fuente contractual, si es onerosa, por la falta de cumplimiento de las prestaciones pactadas; si es gratuita, por la ingratitud del donatario (72). En la fuente testamentaria, por inejecución de los cargos o por indignidad.
Debe repararse la viabilidad de la resolución por incumplimiento en tanto que metodológicamente el Código ha calificado de obligaciones a la conducta debida por el usufructuario (Título VIII, Capítulo 3). De igual manera, si convencionalmente se puede determinar la mayor o menor amplitud del destino económico a darle a los bienes objeto de usufructo, forzoso es reconocer que el incumplimiento de esas cláusulas pueden llevar a la resolución del derecho (arg. art. 2145). Carece de sentido que el orden jurídico otorgue una facultad y al mismo tiempo le niegue efecto legal.
En rigor, no se trata tanto de una extinción de un derecho real como tal sino una extinción de la fuente que origina el derecho real, ante el incumplimiento de obligaciones estrictamente establecidas. Si cae el contrato cae el derecho real constituido. Hay diferencias de importancia. La fundamental: la resolución opera con efectos retroactivos (art. 1079 inc. b), la extinción no (art. 2153); en un caso opera el efecto restitutivo de lo entregado recíprocamente (arts. 1080, 1081 y 1082) y en el otro basta la entrega del objeto dado en usufructo.
Sin duda que el legislador, al calificar de obligaciones a las conductas exigibles al usufructuario, autoriza recurrir a la vía de la resolución ante el incumplimiento. Debe recordarse que la cuestión semántica ha tenido especial atención de la Comisión redactora.
Por ello para extinguir el usufructo por medio de la resolución contractual deben cumplimentarse ciertos deberes tendientes a resolver de buena fe el negocio jurídico (art. 1078).
VIII. Efectos de la extinción
Dispone el artículo 2153 que extinguido el usufructo originario se extinguen todos los derechos constituidos por el usufructuario y sus sucesores particulares.
El usufructo cedido por el usufructuario, no puede durar más allá de la oportunidad prevista para la extinción del usufructo originario.
Si el usufructo es de un conjunto de animales que perece en su totalidad sin culpa del usufructuario, éste cumple con entregar al nudo propietario los despojos subsistentes. Si el conjunto de animales perece en parte sin culpa del usufructuario, éste tiene opción de continuar en el usufructo, reemplazando los animales que faltan, o de cesar en él, entregando los que no hayan perecido. (73)
En concreto, la extinción del usufructo produce la recuperación de pleno derecho por el nudo propietario de sus atribuciones de uso y goce del inmueble.
Puede ocurrir que el usufructuario se encuentre en la imposibilidad de restituir en especie los objetos que tome en usufructo; en tal caso, debe pagar los daños y perjuicios, conformado por el valor del objeto actualizado al tiempo de la extinción, con las amortizaciones correspondientes.
La transmisión de derechos reales que dependan de la vigencia del usufructo (anticresis, uso, habitación y servidumbres) o la constitución de derechos personales (locación, comodato, etc.) quedan extinguido por el fenecimiento del usufructo originario.
 1) Los efectos de la extinción sobre el usufructo cedido: Extinguido el usufructo por vencimiento del plazo del usufructo originario se extingue automáticamente el derecho del subusufructuario o cuasiusufructuario. También los derechos reales o personales constituidos por éste quedan extintos.
 2) La extinción del usufructo sobre un conjunto de animales: Al que en el régimen derogado, se regula un supuesto especial de destrucción del objeto, conformado por el perecimiento de la universalidad de hecho. Si no ha existido culpa del usufructuario, debe entregar los cueros o su valor estimado al tiempo de la restitución (como dice el art. 616 del Código civil francés). Si hay destrucción parcial se abre una opción para el usufructuario: reemplazar los faltantes y continuar con el usufructo o entregar los subsistentes y extinguirlo.
IX. Conclusiones
1. El estado o inventario pueden instrumentarse por medio de acta judicial proveniente del expediente sucesorio previamente a la partición.
2. Ante la falta de constitución de garantía, es admisible accionar judicialmente ante el temor de que el objeto resulte dañado. El juez debe intimar a su establecimiento bajo apercibimiento de colocar el objeto bajo administración.
3. Se admite la transmisión del derecho de usufructo. Se recomienda la denominación cuasiusufructo o subusufructo.
4. No surge evidente la responsabilidad del usufructuario transmitente por los daños causados por el cuasiusufructuario o subusufructuario.
5. Registralmente debe inscribirse la transmisión del usufructo en la columna de gravámenes correspondiente al inmueble, dejando constancia que se trata de un derecho real derivado del derecho real de usufructo precedente.
6. El usufructuario, en tanto tiene obligación de denunciar las perturbaciones de derecho sufridas en relación de la cosa, se libera de responder a la acción reivindicatoria individualizando al nudo propietario (arg. art. 2255).
7. El usufructuario tiene legitimación pasiva en el juicio de ejecución de expensas.
8. Los acreedores del usufructuario, pueden embargar el objeto a fin de que no sea transmitido o gravado.
9. Es importante diferenciar los supuestos de resolución y de extinción del usufructo, dada la diferencia entre los efectos jurídicos que producen unos y otros.
10. El incumplimiento de las obligaciones del usufructo es una causal válida de resolución del derecho. No funciona ante el incumplimiento de las conductas de inventariar, determinar el estado o garantizar, dada la diferente ubicación metodológica entre éstos deberes y las obligaciones del usufructuario.
 (1) Publicado en Revista "Código Civil y Comercial", dir. Alegria, H., año 1, núm. 3, septiembre de 2015, Bs. As., La Ley, 2015, ps. 169-188.
 (2) Concordancias: CCyCN, arts. 2138, 2147. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2846 a 2850.
 (3) Ver, no obstante, que en materia de usufructos testamentarios, se admitiría inventario por acta judicial. Más adelante se fundamenta el criterio.
 (4) Concordancias: CCyCN, arts. 2137, 2147. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 1616, 2846, 2848 y 2849.
 (5) Concordancias: CCyCN, arts. 1574 al 1598. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2851 a 2861.
 (6) MALIZIA, R., comentario al art. 2860, en Kiper (dir.), "Código Civil Comentado", t. II, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2004, p. 702.
 (7) En cuanto a la caracterización del derecho de usufructo como derecho limitado la conservación de la sustancia, se remite al trabajo señalado en la nota 1, p. 171.
 (8) Se sigue en este punto los lúcidos razonamientos de Guillermo Borda, en su "Tratado de derecho civil. Derechos reales", t. II, Bs. As., Abeledo-Perrot, 1992, núm. 850 a 853.
 (9) Concordancias: CCyCN, art. 233. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2329, 2330, 2376, 2423, 2424, 2863 a 2865 y 2922.
 (10) En contra de la solución legal se expresa el maestro Borda, quien afirma que no era justo que quien ha cultivado la tierra se vea privado del fruto de su esfuerzo; además se desalienta la producción. BORDA, Guillermo, "Tratado de derecho civil. Derechos reales", t. II, Bs. As., Abeledo-Perrot, 1992, núm. 854.
 (11) Cám. Nac. Civ., Sala J, 19/10/2009, "Brea, Horacio José vs. Brea de Serrano, María Paula y otro s. Reivindicación - Brea, Horacio José vs. Brea de Serrano, María Paula y otro s. Nulidad de acto jurídico", RC J 10783/10.
 (12) Conf. Cám. Nac. Civ., Sala C, 8-8-1979, "Cherny, Lucio", JA 1984-IV, índice, p. 122.
 (13) Cám. Civ. Com. Santa Fe, Sala 1, 07/11/2006, "Zabala, Dora Graciela vs. Catarain, Josefa Eugenia y otros s. Daños y perjuicios", RC J 4316/08.
 (14) DOMÍNGUEZ DE PIZZIO, R., "Derechos reales de goce o disfrute sobre la cosa ajena", Bs. As., Abeledo Perrot, 1979, p. 52.
 (15) Concordancias, CCyCN, arts. 384, 1884, 1893, 2145, 2153, 2154, 2156. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2870, 2908, 2980, 2984 y 3016.
 (16) BORDA, Guillermo, "Tratado de derecho civil. Derechos reales", t. II, Bs. As., Abeledo-Perrot, 1992, núm. 871.
 (17) Fundamentos del Anteproyecto de Código Civil y Comercial de la Nación. Libro IV. Título XI. "Usufructo".
 (18) MARIANI DE VIDAL, M. — HEREDIA, P., en Bueres (dir.), Highton (coord.), "Código Civil y normas complementarias", Tº 5 B, Bs. As., Hammurabi, 2ª ed., 2004, p. 792.
 (19) LAVALLE COBO, J. y FORNARI, María J. en, Zannoni E. (dir.), Kemelmajer de Carlucci A. (coord.), "Código Civil", T. 11, Buenos Aires, Astrea, 2007, p. 1176.
 (20) Cám. Civ. y Com., San Salvador de Jujuy, Sala 2, 24-4-2009, "Cabrera, Pablo Andrés vs. Juárez, Evelina s. Ejecutivo", RC J 14054/13.
 (21) SCBA, 8-3-2007, "Finger de Marchetto, Carlota María Guillermina vs. Ferrando de Finger, Guillermina María Elena s. Juicio ordinario"; RC J 6730/07.
 (22) Allí se dispuso que a diferencia del Código Civil vigente que indica que todo contrato o disposición de última voluntad que constituye otros derechos reales o modifica los que se reconocen valdrá sólo como constitución de derechos personales -si como tal pudiese valer-, no se reglan los efectos de tal creación, en tanto según sea el caso, el juzgador indicará si carece de todo valor, si importa un derecho personal, o si deviene en un derecho real próximo.
 (23) Cám. Civ. y Com., Junín-Dolores, 3-12-2009, expte. 42958, "Bramati, María Encarnación vs. Comper S.A. s. Desalojo", disponible en juba.scba.gov.ar
 (24) CSJN, 26-9-1956, "Estado Nacional vs. Ituzaingó Golf Club", Fallos 235:907.
 (25) Cám. Nac. Com., Sala F, 26-06-2014; "Macchi, Cecilia Laura vs. Almaco S.A.I.C.F.A. y otros s. Ordinario", RC J 8553/14.
 (26) Cám. Nac. Civ., Sala J, 19/10/2009, "Brea, Horacio José vs. Brea de Serrano, María Paula y otro s. Reivindicación - Brea, Horacio José vs. Brea de Serrano, María Paula y otro s. Nulidad de acto jurídico", RC J 10783/10.
 (27) Conf. Cám. Civ. Com. San Nicolás, 14/05/1991, "Dusso, José y ot. c/ Secchi, Elena y/o quien resulte ocupante p/ Desalojo", base juba B853024, ElDial w5ba2.
 (28) Cám. Civ. Com., San Isidro, Sala 2ª, 5-6-2012, "Perez Jorge Alberto s/fijación y cobro de canon locativo", MJJ74377.
 (29) Concordancias: CCyCN, arts. 2129, 2152, inc. d), 1562, 1985, 1194, 1213, 1214. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 1554, 1555, 2807, 2863, 2872, 2874, 2878, 2879, 2892 y 2893.
 (30) Comp. MOLINARIO, A., "Derecho patrimonial y derecho real", Bs. As., La Ley, 1965, pág. 140, nº 27.
 (31) L'usufruttuario ha diritto di godere della cosa, ma deve rispettarne la destinazione economica. Egli può trarre dalla cosa ogni utilità che questa può dare, fermi i limiti stabiliti in questo capo.
 (32) Comparte esta visión: DE REINA TARTIÈRE, G., Usufructo: derechos y obligaciones del usufructuario antes y después de entrar en el uso y goce, JA 2010-II-1378, pto. IV.b.1.
 (33) Concordancia: CCyCN art. 2143. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2881 a 2884, 2886 y 2891.
 (34) Conf. DE REINA TARTIÈRE, G., Usufructo: derechos y obligaciones del usufructuario antes y después de entrar en el uso y goce, JA 2010-II-1378.
 (35) Concordancias: CCyCN art. 753, 1224. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2874, 2885, 2888 y 2889.
 (36) Concordancias: CCyCN, arts. 2134, 2137, 2139. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2881 a 2883 y 2891.
 (37) Cám. Civ. Com., San Nicolás, Bs. As., 30-03-2005, "Maurizi, Herminia Rosa vs. López, Diego Alejandro y/o quien resulte ocupante s. Desalojo"; RC J 8079/12.
 (38) Concordancia: CCyCN, art. 2050. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 1553, 2416, 2727, 2894, 2895, 2897, 2899 y 3259.
 (39) AREÁN, Beatriz, "El usufructo y la habitación: Su importancia en la realidad argentina", Rev. Der. Pvdo. y Com., 2004-2-61.
 (40) CSJN, 3-8-1942, "Miller, Guillermo y Scott, Francis vs. Provincia de Mendoza"; Fallos 193:267.
 (41) Comp. AREÁN, Beatriz, "El usufructo y la habitación: Su importancia en la realidad argentina", Rev. Der. Pvdo. y Com., 2004-2-61.
 (42) Conf. SAUCEDO, Ricardo J., La incidencia del orden público en las causales de extinción del derecho real de usufructo y el pago de expensas, JA 2005-III-432.
 (43) Así, en el régimen anterior, lo sostuvo HIGHTON, Elena, "Propiedad horizontal y prehorizontalidad", 2ª ed., Bs. As., Hammurabi, 2001, pág. 431.
 (44) Concordancia: CCyCN, art. 2255. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 1530, 2463, 2782, 2785, 2819, 2876, 2877, 2880 y 2893.
 (45) Concordancias: CCyCN, arts. 2134, 2152 y 2153. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2944, 2945 y 2946.
 (46) KIPER, Claudio M., El Proyecto de Código y el derecho real de usufructo, LA LEY del 16/04/2013, p. 1 y sigs.
 (47) Concordancia: CCyCN, arts. 744, 2144 y 2157. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2851 a 2861 y 2908.
 (48) BORDA, Guillermo, "Tratado de Derecho Civil. Derechos Reales.", t. 2, Bs. As., Abeledo-Perrot, 1992, pto. 879.
 (49) AREÁN, Beatriz, "El usufructo y la habitación: Su importancia en la realidad argentina", Rev. Der. Pvdo. y Com., 2004-2-61. SALVAT, Raymundo M., "Tratado de Derecho Civil Argentino. Derechos Reales", t. 3, Bs. As., TEA, 4ª ed., 1959, p. 317.
 (50) Cám. Civ. y Com., Sala II, Bahía Blanca, 10/02/2005, "Migliorini, Roberto Oscar s. Concurso preventivo pequeño", RC J 23483/09.
 (51) Cám. Civ. y Com., Sala I, Bahía Blanca, 04/04/2000, "Peters, Héctor D. s. Quiebra", RC J 14931/09.
 (52) Fundamentos del Anteproyecto de Código Civil y Comercial de la Nación. Libro IV. Título XI. "Usufructo".
 (53) Cám. Nac. Civ., Sala E, 16-7-2001, "Lubel, Esther Marta vs. Lubel, Carlos José s. Rendición de cuentas", RC J 13536/09; Cám. Nac. Com., Sala E, 8/10/04, "Carenzo de Chamorros, Hebe c/ Ghio, Roberto s/ ejecutivo", disponible en jurisprudencia.pjn.gov.ar; Cám. Nac. Com., Sala C, 28-8-07, "Cairus Alasio, Walter c/ Oliver, Ines s/ ejecutivo", con cita de Mariani de Vidal, M. — Heredia, P., en "Código Civil y normas complementarias, análisis doctrinal y jurisprudencial", pags. 791-3, tomo 5 B, dirigido por Alberto Bueres y coordinado por Elena I. Highton), disponible en jurisprudencia.pjn.gov.ar.
 (54) KIPER, Claudio M., El Proyecto de Código y el derecho real de usufructo, LA LEY del 16/04/2013, p. 1 y sigs.
 (55) Concordancias: CCyCN, arts. 1044, 2142, 2153, 2332 y 2383. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2507, 2513, 2515, 2876, 2880, 2893, 2912, 2914, 2916, 2917 y 3119.
 (56) Conf. Cám. Civ. Com., Mar del Plata, 09/03/1993, "Gimenez, Roberto, c/Cardozo, Esther o/quien resulte s/Desalojo", B1400842; Cám. Civ. Com., Morón, Sala II, 25-3-2003, LLBA, 2003-1040.
 (57) Conf. Alterni, J.H., en LAFAILLE, H., "Tratado de los derechos reales", T. IV, 2ª ed., Bs. As., Ediar-La Ley, 2010, p. 73, núm. 1331 bis.
 (58) SALVAT, Raymundo M., "Tratado de Derecho Civil Argentino. Derechos Reales", t. 3, Bs. As., TEA, 4ª ed., 1959, p. 377.
 (59) KIPER, Claudio M., El Proyecto de Código y el derecho real de usufructo, LA LEY del 16/04/2013, p. 1 y sigs.
 (60) Concordancia: CCyCN, art. 1907. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2918 a 2942, 2454.
 (61) Cám. Nac. Civ., Sala H, 30/05/2003, Cedrún Gutiérrez, María Angélica vs. Toscano, Néstor Roberto s. Derecho de usufructo, RC J 2591/04.
 (62) Cám. Civ. Com., San Isidro, Sala 2ª, 5-6-2012, "Perez Jorge Alberto s/fijación y cobro de canon locativo", MJJ74377.
 (63) Cám. Nac. Civ., Sala H, 30/05/2003, Cedrún Gutiérrez, María Angélica vs. Toscano, Néstor Roberto s. Derecho de usufructo, RC J 2591/04.
 (64) Conf. Cám. Nac. Com., Sala D, 30-3-00, "Brainin, Kurt y otro c/ Craveri saic s/ sum.", disponible en jurisprudencia.pjn.gov.ar.
 (65) Conf. CSJN, 17-4-1997, "Torres, Guillermo y otra c/ Buenos Aires, Provincia de s/ daños y perjuicios", Fallos 315:2486.
 (66) Conf. Cám. Civ. Com. Mar del Plata, Sala III, 19/09/2013, Oliver, Patricia Noemí y otra s. Autorizaciones, RC J 16597/13.
 (67) Comp. LLORENS, Luis — RAJMIL, Alicia, "Derecho de autoprotección", Bs. As., Astrea, 2010.
 (68) KIPER, Claudio M., El Proyecto de Código y el derecho real de usufructo, LA LEY del 16/04/2013, pág. 1 y sigs.
 (69) Cám. Nac. Civ., Sala G, 30-4-08, "Piu, Antonio c/ Milei, Silvana Graciela s/ Desalojo", disponible en jurisprudencia.pjn.gov.ar.
 (70) Conf. Cám. Nac. Civ., Sala J, 19/10/2009, "Brea, Horacio José vs. Brea de Serrano, María Paula y otro s. Reivindicación - Brea, Horacio José vs. Brea de Serrano, María Paula y otro s. Nulidad de acto jurídico", RC J 10783/10.
 (71) Parte de la jurisprudencia precedente a la vigencia del nuevo Código no avalaba esta solución: Cám. Nac. Civ., sala E, 2-2-2004; LA LEY del 31-5-2004, p. 4; Cám. Nac. Civ., Sala C, 16-12-04, "Consorcio de copropietarios Muñiz 283 c/ Brucco, María Esther s/ Revocación acto jurídico, Sumario N°16418, con cita de Cám. Nac. Civ., Sala H, 5/9/02, "Consorcio de propietarios Hipólito Irigoyen 4283 c/ Sheiller de Tendero, Elly Amanda s/revocación de acto jurídico - Incidente", R. 351350.
 (72) Cám. Nac. Civ., Sala I, 5-2-98, "Carcacha, Raquel Petrona c/ Carcacha de Perlo, Olga Diamantina y otro s/ Revocación de la donación", C. I089490.
 (73) Concordancias: Cód. Civ. art. 746 y sigs., 2150, 2152. Relación con la normativa derogada: Cód. Civ. arts. 2943 a 2947.


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