viernes, 28 de octubre de 2016

DOCTRINA. Ahorro, crédito de valor e hipoteca. Primeras reformas al Código Civil y Comercial Alterini, Jorge HoracioAlterini, Ignacio Ezequiel

Ahorro, crédito de valor e hipoteca. Primeras reformas al Código Civil y Comercial
Alterini, Jorge HoracioAlterini, Ignacio Ezequiel
Publicado en: LA LEY 03/10/2016 , 1
Sumario: I. La ley 27.271 sobre "Sistema para el Fomento de la Inversión en Vivienda. Casa de ahorro".— II. Las obligaciones de valor y las UVIs. II.1. Caracterización de las obligaciones de valor. Comparación con las deudas dinerarias. II.2. Origen y actualidad de las obligaciones de valor. II.3. Recepción en el Código Civil y Comercial. II.4. Las obligaciones de valor no están alcanzadas por los arts. 7° y 10 de la ley 23.928, ni por el art. 766 del Código Civil y Comercial. II.5. Las obligaciones de valor cumplen una función equivalente a las obligaciones dinerarias indexadas. II.6. Las obligaciones expresadas en UVIs son de valor— III. Normas aplicables a los contratos en UVIs.— IV. Consagración de la pluralidad de regímenes para los derechos reales de garantía. IV.1. Reparos que despertó el art. 2189 del Código Civil y Comercial, ahora derogado. IV.2. El nuevo art. 2189 del Código Civil y Comercial. IV.3. El actual art. 2210 del Código Civil y Comercial.— V. Quid de las particularidades verdaderas o presuntas del derecho real de hipoteca de créditos de valor UVIs.— VI. CoVoces: VIVIENDA ~ DERECHOS REALES ~ OBLIGACIONES ~ DEUDA DE VALOR ~ HIPOTECA ~UNIFICACION CIVIL Y COMERCIAL ~ CODIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACION ~CONTRATO ~ LEY APLICABLE ~ GARANTIA REAL ~ CREDITOTítulo: Ahorro, crédito de valor e hipoteca. Primeras reformas al Código Civil y ComercialAutores: Alterini, Jorge Horacio Alterini, Ignacio EzequielPublicado en: LA LEY 03/10/2016, 03/10/2016, 1Cita Online: AR/DOC/3017/2016Sumario: I. La ley 27.271 sobre "Sistema para el Fomento de la Inversión en Vivienda. Casa deahorro".— II. Las obligaciones de valor y las UVIs. II.1. Caracterización de las obligaciones de valor.Comparación con las deudas dinerarias. II.2. Origen y actualidad de las obligaciones de valor. II.3.Recepción en el Código Civil y Comercial. II.4. Las obligaciones de valor no están alcanzadas por los arts.7° y 10 de la ley 23.928, ni por el art. 766 del Código Civil y Comercial. II.5. Las obligaciones de valorcumplen una función equivalente a las obligaciones dinerarias indexadas. II.6. Las obligacionesexpresadas en UVIs son de valor— III. Normas aplicables a los contratos en UVIs.— IV. Consagración dela pluralidad de regímenes para los derechos reales de garantía. IV.1. Reparos que despertó el art. 2189del Código Civil y Comercial, ahora derogado. IV.2. El nuevo art. 2189 del Código Civil y Comercial.IV.3. El actual art. 2210 del Código Civil y Comercial.— V. Quid de las particularidades verdaderas opresuntas del derecho real de hipoteca de créditos de valor UVIs.— VI. Conclusiones.Abstract: La Unidad de Vivienda no implica una cantidad de dinero que se actualiza de acuerdo al índice delcosto de la construcción indicado en el art. 6º de la ley 27.271, sino que se trata de un valor abstracto quesiempre se corresponderá con la milésima parte del valor del metro cuadrado, y cuya expresión en dinero variaráen función de las mutaciones que tenga el índice del costo de la construcción. Las obligaciones expresadas enUVI son de valor y no pierden esa identidad genética ni siquiera cuando son cuantificadas en dinero.I. La ley 27.271 sobre "Sistema para el Fomento de la Inversión en Vivienda. Casa de ahorro"La ley que nos ocupa es conocida por justas razones como la "Ley Cobos". Es que dicho Senador presentó ydefendió el proyecto respectivo en la Cámara Alta, que lo aprobó el 18 de mayo de 2016. Fue sancionada por laCámara de Diputados de la Nación el 1 de septiembre de 2016 y publicada en el Boletín Oficial el 15 deseptiembre de 2016.Son particularmente ilustrativos para mostrar el escenario que motivó la ley 27.271 los Fundamentosexpuestos por el Ing. Julio César C. Cobos en ocasión de ingresar el proyecto finalmente convertido en ley. Allídijo, entre otras reflexiones: "Considero que es indispensable 'ahorrar en ladrillos', atesorar en una unidad demedida que mantenga su valor a lo largo del tiempo, que por el contrario se actualizará constantemente, como loes el valor del metro cuadrado de la construcción (...) esta herramienta de gran necesidad, que permite crear enla Argentina la UVI —Unidad de Vivienda- generando la posibilidad de ahorro para todos, inclusiveincentivando a los niños en la escuela la cultura del mismo, hoy ausente en el sistema educativo. Este métodoque ha dado muestra de éxito en otros países ya lo implementan en la actualidad. Con la idea del presenteproyecto, se obtendrán dos resultados que impactan en el corto y largo plazo para remediar el grave déficithabitacional existente, ya que más de 3 millones de hogares tienen distintos tipos de necesidades (...)permitimos a aquellos que tienen capacidad de ahorro y que hoy lo hacen con moneda extranjera lo hagan poreste medio, y a su vez, aquellos que tienen necesidades de créditos a largo plazo esta vía lo permita" (1).Según el art. 6° esa unidad de medida se traduce en la milésima parte del metro cuadrado con destino avivienda, "de forma tal que 1.000 UVIs serán equivalentes a un metro cuadrado (1.000 UVIs = 1 metrocuadrado)". El valor de la UVI será fijado mensualmente "a través del índice del costo de la construcción para elGran Buenos Aires que publica el INDEC para vivienda unifamiliar modelo 6".El art. 1° de la "Ley Cobos" fija objetivos generales de los instrumentos de ahorro, préstamo e inversióndenominados en unidades de vivienda UVIs: "a) Estimular el ahorro en moneda nacional de largo plazo (2); b)Disminuir el déficit habitacional estructural; c) Promover el crecimiento económico y el empleo a través de lainversión en viviendas" (3).Creemos que también debe resaltarse como otro objetivo central, que subyace en los ya reproducidos, elotorgamiento de préstamos hipotecarios mediante los fondos respectivos, con palabras del inc. c) del art. 13,para la "la adquisición, construcción y/o ampliación de viviendas". Sin embargo, no puede dudarse que la"finalidad principal consistirá en garantizar el ahorro argentino de largo plazo con el objeto de financiar,principalmente, el acceso a la vivienda nueva, única y familiar en todo el territorio nacional", tal como lo prevéel art. 10.Todo el sistema es alentado por disposiciones especiales en materia fiscal, que incluso conducen aexenciones impositivas (4).Con el propósito de atender a los préstamos hipotecarios, el art. 10 autoriza al Poder Ejecutivo Nacional "ala creación de fideicomisos financieros, en los términos del artículo 1690 del Código Civil y Comercial...". Las© Thomson La Ley 1
finalidades de los referidos fideicomisos son establecidas por el segundo párrafo del citado art. 10: "Dichosfideicomisos financieros estarán destinados a la obtención de fondos, a través de aportes de los fiduciantes, opor cesión de carteras de préstamos hipotecarios UVIs, o por la emisión y la colocación de los títulosrepresentativos de deuda, de acuerdo a la capacidad de los bienes fideicomitidos, con la única finalidad deotorgar préstamos hipotecarios UVIs". En el cuarto párrafo del mismo art. 10 se señala: "Los beneficios podránconsistir en subsidios de una porción del capital, de tasa o de gastos relacionados con la operatoria,fundamentalmente en aquellas personas físicas [léase: personas humanas (5)] que pretendan acceder a unavivienda única".Si bien en virtud del art. 12 el Poder Ejecutivo Nacional "podrá contratar directamente con NaciónFideicomisos S.A., para que actúe en carácter de fiduciario de dichos fideicomisos financieros", contiene unaprevisión particularmente compartible, pues admite esa alternativa "siempre y cuando el costo de administracióndel fideicomiso no supere los valores de mercado".Otra norma destacable por su vocación de bien común es el inc. i) del art. 13 donde regla que la mandafiduciaria del fideicomiso financiero consistirá en "dar a los tomadores de préstamos para la vivienda UVIs laopción de extender el número de cuotas originalmente previstas cuando el importe de la cuota a pagar supere enun diez por ciento (10%) el valor de la cuota que hubiere resultado de haberse aplicado a ese préstamo un ajustede capital por el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), desde su desembolso. Ante la solicitud expresa delejercicio de la opción se deberá extender en hasta el veinticinco por ciento (25%) el plazo originalmenteprevisto para el préstamo".Para financiar a los referidos fideicomisos financieros el art. 15 facultó al Ministerio de Hacienda y FinanzasPúblicas para emitir un bono, que se prevé denominar "Bono Metro Cuadrado Argentino", "por un montoequivalente de hasta pesos cincuenta mil millones" para el presente ejercicio presupuestario.Debe puntualizarse que dada calidad de ley federal que reviste la ley 27.271 el art. 18 expresa: "Se invita alas provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a la presente ley, fomentando el sistema...".La ley 27.271 también introdujo reformas al Código Civil y Comercial (6), una de ellas muy significativa (7).II. Las obligaciones de valor y las UVIsII.1. Caracterización de las obligaciones de valor. Comparación con las deudas dinerariasEn las obligaciones dinerarias el objeto mediato es la cantidad de dinero a cuyo pago se obligó el deudor (unquantum), mientras que el objeto mediato en las obligaciones de valor es la utilidad o valor abstractos a los quetiene derecho el acreedor (un quid).Como consecuencia del distingo, el objeto inmediato o prestación en las obligaciones dinerarias es el dardeterminada suma de dinero, en tanto en las de valor es el dar un valor que satisfaga la utilidad abstracta a laque aspira el acreedor.Por todo ello, el deudor cumple la obligación dineraria si paga la cantidad de dinero debida, en cambiocumple la obligación de valor si paga la suma de dinero representativa de la utilidad o valor abstractos a los quetiene derecho el acreedor (8).II.2. Origen y actualidad de las obligaciones de valorLa teoría de las obligaciones de valor se elaboró como respuesta a las consecuencias indeseadas quepresentaba la estricta aplicación del principio nominalista propio de las obligaciones dinerarias en épocas deimportante depreciación monetaria (9).Se suele invocar que el fallo del 15 de abril de 1952 de la Sala I de la Cámara 1° en lo Civil y Comercial dela Plata, en el caso "Delgado c/Martegani", fue el primer antecedente jurisprudencial sobre deudas de valor ennuestro medio. El doctor Simón P. Safontás, allí sostuvo: "En virtud de la desvalorización monetaria, en lasobligaciones de valor, como son las generadas en los hechos ilícitos, debe establecerse el monto de laindemnización en relación a la fecha de la última sentencia, conforme al principio de la reparación plena, al quese opone el principio nominalista" (10).Entre los motivos de la pérdida de gravitación del instituto se encontró, por ejemplo, la admisión de laconcertación de cláusulas de estabilización para las deudas dinerarias. Incluso, en el régimen de laconvertibilidad de la ley 23.928, que prohibió la posibilidad de indexar las deudas de dinero, las obligaciones devalor tampoco tuvieron mayor trascendencia, por la casi irrelevante fluctuación de los precios que por definiciónsuponía ese sistema económico.No obstante ello, como bien dicen Cazeaux y Trigo Represas, "...a partir de la abrupta salida de laconvertibilidad en el año 2002, ha vuelto a adquirir importancia" la categoría de obligación de valor (11).II.3. Recepción en el Código Civil y Comerciala) AntecedentesEl Código Civil derogado no regulaba expresamente a las obligaciones de valor, pero es sabido que de todos
generales dispuestas específicamente para los contratos bancarios (arts. 1378 a 1389), y las generales para lasobligaciones (arts. 724 y ss., y las específicas de las obligaciones de valor (art. 772) y sólo luego de cuantificadoel valor, las correspondientes a las obligaciones de dinero (arts. 765 a 771).La pauta de los usos y prácticas no tendría mayor importancia por no haberlos aún.Por último, deberían aplicarse las normas de los "contratos nominados afines que son compatibles y seadecuan a su finalidad". En el caso en análisis, ¿cuáles son esos contratos? Sin duda, el contrato genérico demutuo (art. 1525 y ss.) y el específico del préstamo bancario (art. 1408).Incluso, se podría pactar en ejercicio de la autonomía de la voluntad, a la que alude el inc. a) del art. 970,que el contrato se rija directamente por las normas del mutuo y del préstamo bancario, y ello no sería objetable.Como enseñara Alfred Marshall: "Cuando se efectúa un préstamo, puede hacerse tanto en moneda corrientecomo en unidades, según la preferencia de los interesados. En el último caso el acreedor tiene la certeza de que,cualquiera sea que experimente el valor de la moneda, va a recibir al vencimiento la misma cantidad de riquezareal, el mismo poder de compra..." (22).Obviamente, el razonamiento desarrollado es aplicable también al supuesto de los depósitos en caja deahorro de las UVIs.IV. Consagración de la pluralidad de regímenes para los derechos reales de garantíaIV.1. Reparos que despertó el art. 2189 del Código Civil y Comercial, ahora derogadoAlgunos interpretaron que el art. 2189 según la redacción originaria se aplicaba integralmente para losderechos reales de garantía de créditos indeterminados ("abiertos") y también para los que garantizaban créditosdeterminados ("cerrados"), y ello tanto con respecto a la precisión inicial de la cuantía del gravamen, como conrelación al plazo de duración de diez años (23).Otros limitaron las proyecciones del art. 2189 a la precisión inicial de la cuantía del gravamen, peroexcluyeron su incidencia en materia de plazo de duración para los derechos reales de garantía de créditosdeterminados ("cerrados") (24).Cuando redactamos el artículo "Pluralidad de regímenes para los derechos reales de garantía de créditosdeterminados ('cerrados') e indeterminados ('abiertos')" concluimos en que pese a que la certeza quedaba diluidapor notoria imprecisión del texto, debía entenderse que el art. 2189 ahora sustituido era aplicableexclusivamente a los derechos reales de garantía de créditos indeterminados ("abiertos") (25).Interpretaciones distintas a las que propiciamos, especialmente las que auspiciaban la aplicación irrestrictadel derogado art. 2189, eran llamativamente objetables tanto ubicándonos en el lugar los ciudadanos necesitadosde financiación para poder pagar los préstamos que contrajeran, como en el de las entidades involucradas en laactividad, y en general atendiendo a que no se bastardeara el dinamismo propio de la actividad económica querequiere el interés general.No era necesario agudizar la aptitud de comprensión para advertir que de aplicarse el viejo art. 2189 a losderechos reales de garantía de créditos determinados, que son los que involucran regularmente a los créditoshipotecarios para adquirentes de vivienda, tal imprescindible financiación quedaba impedida si solo hubierapodido extenderse a diez años, y el gravamen respectivo abarcar las múltiples y poco predecibles variacioneseconómico financieras en los préstamos otorgados por plazos prolongados. Repárese en que si el gravamenrespectivo debía estimarse inicialmente en dinero atendiendo al futuro poco predecible, era prácticamenteinevitable incrementar exponencialmente el montante de la cobertura de la garantía con relación al crédito,según las distintas visiones entre cinco y nueve veces.Ese incremento apoyado en anclajes tambaleantes imponía un aumento correlativo de todos los gastos que,en distintos conceptos, involucran las contrataciones de derechos reales de garantía. El monto finalnecesariamente debía ser siempre discrecional y a veces arbitrario.Una grieta tan profunda en las prácticas económicas financieras unida a los créditos asegurados conderechos reales de garantía, no podía tener otro resultado, como lamentablemente era previsible que lo tuviera:el desalentar y hasta paralizar ese ámbito operativo.IV.2. El nuevo art. 2189 del Código Civil y Comerciala) El texto actualEl vigente art. 2189 tiene el siguiente contenido: "Especialidad en cuanto al crédito: En la constitución delos derechos reales de garantía debe individualizarse el crédito garantizado, indicándose los sujetos, el objeto yla causa.El monto de la garantía debe estimarse en dinero y puede no coincidir con el monto del capital del crédito.Se considera satisfecho el principio de especialidad en cuanto al crédito si la garantía se constituye enseguridad de créditos indeterminados, sea que su causa exista al tiempo de su constitución o posteriormente,siempre que el instrumento contenga la indicación del monto máximo garantizado en todo concepto, de que la© Thomson La Ley 6
garantía que se constituye es de máximo, y del plazo a que se sujeta, el que no puede exceder de diez (10) años.La garantía subsiste no obstante el vencimiento del plazo en seguridad de los créditos nacidos durante suvigencia" (26).b) AccesoriedadSegún el Código Civil y Comercial los derechos reales de hipoteca, anticresis y prenda son accesorios delcrédito garantizado. El art. 2184 indica cuáles serán las normas aplicables "a los derechos reales constituidos engarantía de créditos" y los arts. 2205, 2212 y 2219 conceptualizan a la hipoteca, a la anticresis y a la prendacomo derechos reales de garantía.Si cupiera alguna duda sobre que estos derechos reales son por esencia accesorios de un crédito, la aventaríala mera lectura del art. 1889: "Derechos reales principales y accesorios. Los derechos reales son principales,excepto los accesorios de un crédito en función de garantía. Son accesorios la hipoteca, la anticresis y laprenda".Réplica de todo lo que venimos diciendo es el art. 2186 cuando, bajo la rúbrica "accesoriedad", regula en suprecepto inicial que "los derechos reales de garantía son accesorios del crédito que aseguran".Son accesorios tanto los derechos reales de garantía de créditos determinados ("cerrados"), como de créditosindeterminados ("abiertos").No podría existir en el Derecho argentino, ni en el régimen del Código Civil derogado, ni en el del CódigoCivil y Comercial, un derecho real de garantía que no fuera accesorio, pues como bien lo decía incluso la Dra.Highton apuntando a la hipoteca: "La hipoteca no accesoria se basa en los principios registrales de legitimacióny fe pública no consagrados en nuestro derecho y en la existencia de un rango fijo" (27).Si los derechos reales de garantía de créditos indeterminados ("abiertos") satisfacen igualmente el principiode accesoriedad, se infiere con claridad que la determinación o indeterminación del crédito garantizado esextraña a la accesoriedad, y de allí la conveniencia, y hasta la necesidad, de analizar ese aspecto en su ámbitopropio, que es el de la especialidad en cuanto al crédito.El derecho real de garantía de créditos indeterminados ("abierto") diseñado como derecho principal no secorrespondería con la enumeración de derechos reales, con su clasificación en principales y accesorios, dondeno se excluye de la última categoría al derecho real de garantía "abierto". Por ello un derecho real de garantía noaccesorio sería contrario a la estructura de los derechos reales, que "es establecida sólo por la ley", tanto que "esnula la configuración de un derecho real no previsto por la ley, como la modificación de su estructura" (art.1884), y por cierto que la nulidad sería absoluta.c) En los derechos reales de garantía cerrados los créditos deben determinarse, individualizarse oespecificarse; en cambio, y por excepción, no debe hacérselo en los derechos reales de garantía abiertosLa individualización del crédito al constituirse la garantía que imponen el art. 2187 y el nuevo texto del art.2189 sólo es factible si el crédito ya está determinado en esa oportunidad, idea no compatible con la de derechosreales de garantía de créditos indeterminados ("abiertos").La redacción actual del art. 2189 se corrobora que cuando el art. 2187 menta las "excepciones admitidas porla ley", tiene en mira justamente a esos derechos reales de garantía con indeterminación crediticia ("abiertos"), alos que se los presenta como una tajante excepción a la determinación del crédito.Ya no se debe dudar que la determinación del crédito según la ley hace a la especialidad y no a laaccesoriedad.d) Estimación definitiva o provisional de la cuantía del gravamenTratándose de créditos determinados la cuantía del gravamen se estima provisionalmente, tanto es así que elart. 2193 da cuenta de la movilidad de esa cuantía cuando establece: "La garantía cubre el capital adeudado y losintereses posteriores a su constitución, como así también los daños y costas posteriores que provoca elincumplimiento".En los derechos reales de garantía abiertos la estimación del gravamen es definitiva, pues ésta no podrá serexcedida aunque el crédito en todo concepto por devenires posteriores a la constitución resulte superior a lacuantía del gravamen.Obviamente, de verificarse la situación inversa consistente en que el gravamen sea superior al créditoexigible al momento de hacerlo efectivo, el límite de la agresión del acreedor no podrá ir más allá de la cuantíadel gravamen fijada definitivamente.No es ocioso puntualizar que el crédito, y obviamente también su monto, son indiferentes al estimarsedefinitivamente la cuantía del gravamen.Debe ponerse el acento en que el art. 2193 sobre "extensión del crédito" tiene implicancias muy distintas enlas garantías de créditos determinados y en las de créditos indeterminados.En el primer caso, la expansión de la garantía hacia intereses, daños y costas posteriores a la constitución© Thomson La Ley 7
tiene resonancia en la cuantía del gravamen, pues la intensidad de la carga real aumentará paralelamente con elincremento del crédito.En cambio, en los derechos reales de garantía de créditos indeterminados ("abiertos") el incremento delcrédito resultará indiferente para la cuantía del gravamen, la que quedará estratificada en la determinacióndefinitiva inicial.e) Quid de la coincidencia del cuantía del gravamen (o "monto de la garantía") con el créditoEl segundo párrafo del actual art. 2189 se aparta de su fuente, el art. 2093 del Proyecto de 1998.Según el antecedente directo: "El monto del capital de la garantía debe estimarse en dinero y puede nocoincidir con el del crédito si éste no es dinerario". A su vez, el segundo párrafo del art. 2189, según el texto dela ley 27.271, expresa: "El monto de la garantía debe estimarse en dinero y puede no coincidir con el monto delcapital del crédito".Si el derecho real de garantía involucra a créditos determinados inicialmente ("cerrados"), hay que distinguirentre las obligaciones de dar sumas de dinero y las que no son, o sea las de dar otras cosas, de hacer o de nohacer.Por su propia naturaleza la cuantía del gravamen puede no coincidir con el crédito cuando éstos no sondinerarios, porque el monto del crédito no puede ser determinado exactamente al tiempo de la constitución delderecho real de garantía.En cuanto a los créditos dinerarios para ponderar las implicancias de una eventual falta de coincidencia entrelos montos de la garantía y del crédito, la que creemos correcta hermenéutica deberá ponderar si la "relación"entre las partes del contrato que es fuente del derecho real de garantía es "de consumo".Si la relación involucrada es de consumo, y no coinciden los montos de la garantía y del crédito, podríallegar a entenderse que "es abusiva la cláusula que, habiendo sido o negociada individualmente, tiene por objeto[léase: finalidad] o por efecto provocar un desequilibrio significativo entre los derechos y obligaciones de laspartes, en perjuicio del consumidor" (art. 1119). Concuerdan con este precepto las pautas recogidas por los incs.a) y b) del art. 37 de la ley 24.240, que rezan que "...se tendrán por no convenidas: a) Las cláusulas quedesnaturalicen las obligaciones o limiten la responsabilidad por daños; b) Las cláusulas que importen renuncia orestricción de los derechos del consumidor o amplíen los derechos de la otra parte...".Si se trata de una relación de consumo, una cuantía del gravamen que excediera el monto del capital delcrédito, con mayor razón si la diferencia es considerable, podría ser objetada por afectar la "aptitud crediticia"del deudor al degradar su potencial garantía del objeto gravado por la desproporción de la carga real respectodel crédito respectivo.Y lo que advertimos para los créditos dinerarios es extensible mutatis mutandi a los restantes créditos si laestimación en dinero es desproporcionada.No se olvide que la inicial discordancia entre la cuantía del gravamen y el monto del crédito, lejos de tendera superarse con el transcurso del tiempo, se mantendrá ya que si se incrementa la magnitud del crédito, tambiénse incrementará la magnitud del gravamen.f) Plazo de duraciónCon el contenido vigente del art. 2189 ya no se puede dudar de que el plazo de diez años de duración paralos derechos reales de garantía solo es aplicable a los de créditos indeterminados ("abiertos").Para la anticresis, si en todos los casos el derecho real sobre inmuebles se extinguiera a los diez años (art.2214), se presentaría una incoherencia, pues la inscripción, por extenderse hasta los veinte años (art. 2218),mostraría un indeseable desencuentro con la realidad registral que continuaría exteriorizando durante diez añosmás una anticresis ya extinguida.En la anticresis sobre cosas muebles registrables se excepciona el plazo decenal del art. 2189, pues se reducea cinco años (art. 2214), con una nueva inexplicable discordancia con la duración de la inscripción, que aquíperduraría por diez años (art. 2218).En definitiva, para rescatar cierta armonía en disposiciones que interpretadas de otra manera seríanfrancamente contradictorias, debe concluirse que el plazo decenal de la duración de la hipoteca, de la anticresisinmobiliaria y de la prenda sólo rige para esos derechos reales de garantía cuando involucran créditosindeterminados ("abiertos"). Del mismo modo, puede inferirse, para reconstruir el sistema, que el plazo de cincoaños de duración de la anticresis mobiliaria únicamente abarca la anticresis de créditos indeterminados("abierta").g) El ámbito del saneamiento de los defectos de la especialidad del gravamen se correspondeexclusivamente con los derechos reales de garantía de créditos determinadosEl art. 2190, que se ocupa de "defectos en la especialidad", norma: "La constitución de la garantía es válidaaunque falte alguna de las especificaciones del objeto o del crédito, siempre que se la pueda integrar de acuerdo
El juicio que merece la "Ley Cobos" es positivo. Refleja la sensibilidad de la dirigencia para resguardar losintereses del hombre común y alinear hacia él los mecanismos económicos financieros, realizando porimperativo de esas circunstancias un primer ajuste ineludible a la regulación del Código Civil y Comercial, quecomo toda obra humana presenta logros elogiables, pero también orfandades corregibles.La utilización del costo de la construcción para cuantificar el valor de las UVIs es estrictamente coherentecon el ámbito en que se procura la difusión de ellas. Sin duda es más representativo del mercado de laconstrucción y del ahorro con ese objetivo que el empleo del Coeficiente de Estabilización de Referencia(CER), que se compone de distintos módulos para captar la incidencia del índice de precios al consumidor endiferentes ámbitos lejanos a la realidad concreta de la construcción, que es la que ocupó al legislador.La interpretación que realizamos que encauza las UVIs dentro de las obligaciones de valor, y por ello sucuantificación en sentido técnico no es una indexación, si se aprecia cabalmente no enviará a la comunidad unmensaje de regreso a la tan temida actualización por el simple cambio de valores nominales, que esespecialmente perturbadora cuando está conectada con fenómenos inflacionarios estructurales, pero que seagudizan coyunturalmente.Parece razonable desalentar esa visión numeraria y desde la cultura del ahorro conectada con el derechohumano a la vivienda propia, propender a reactivar aspiraciones que cuando se articularon sanamente generaronpasos decididos hacia la grandeza de la Nación (28).(1) Explicó el Senador al informar el proyecto de ley: "Llegamos a tratar este proyecto con un granconsenso, si no, era imposible que llegara hoy al recinto. Este proyecto fue acompañado por representantes delos distintos bloques y, después, se aceptaron sugerencias, incluso, con posterioridad al dictamen de comisión,en virtud de que entendíamos que estamos legislando no por una situación de coyuntura sino para el futuro, paranuestros hijos. La iniciativa contempla fundamentalmente dos aspectos que quiero resaltar y que quedanestablecidos en el primer capítulo de los seis, a los que brevemente me referiré porque es un proyecto que hasido discutido. Venimos a dar una solución a dos temas fundamentales y estructurales que necesitan solución.Uno tiene que ver con el ahorro en la Argentina, con recuperar la cultura del ahorro, y el otro, con conseguir dealguna manera fondos sustentables para una política de viviendas. Son dos cosas con las que estamos en déficiten la Argentina" (Versión taquigráfica, Cámara de Senadores de la Nación, p. 24).(2) En consonancia con ese objetivo, el art. 16 le impone al Poder Ejecutivo Nacional "promover la culturadel ahorro a largo plazo en moneda nacional que propone el presente proyecto de ley, dentro de la políticaeducativa desde los niveles iniciales y con campañas de publicidad oficial".(3) Una visión simple y didáctica planteó el Ing. Cobos al tiempo de informar el proyecto de ley: "Entonces,el capítulo I, justamente, crea la UVI —Unidad de Vivienda—, permitiendo la posibilidad de ahorro y depréstamos a través de cajas de ahorro que serán gratuitas, cajas de ahorro con plazo mínimo de 90 días y hasta180 días, y plazos fijos a largo plazo. Hoy, si va al banco, señor presidente, pregunte usted a ver qué plazo fijohay a largo plazo. ¡No hay! Todo es a corto plazo. Todo es coyuntural. Queremos romper con eso. A partir deahí, la idea es generar préstamos hipotecarios, porque esto está destinado exclusivamente a contribuir asolucionar el tema del déficit habitacional. Es del caso mencionar que también se permite la emisión de títulos"(Versión taquigráfica, Cámara de Senadores de la Nación, p. 25).(4) Art. 9°: "Los depósitos en cuentas de ahorro, a plazo fijo y los títulos valores en UVIs quedan exentosdel Impuesto sobre los Bienes Personales; las rentas percibidas por diferencia de cotización o valuación de losdepósitos en caja de ahorro o plazos fijos UVIs, como las rentas percibidas por intereses en dichas imposicionesen UVIs quedan eximidos del Impuesto a las Ganancias cuando se trate de personas físicas. Los préstamoshipotecarios UVIs para vivienda familiar única y permanente serán valuados, al cierre de cada período fiscal, enforma similar a los demás tipos de préstamos hipotecarios para vivienda familiar única y permanente conformela ley sobre los Bienes Personales. Los fideicomisos financieros que sean creados en el marco de la presente leyse encontrarán exentos del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, y los préstamos hipotecarios que seencuentren dentro de su patrimonio fiduciario gozarán de la exención de la base imponible del Impuesto alValor Agregado".Al explicar este artículo como miembro informante, dijo el Senador Cobos: "Fíjense queestamos hablando de una nueva ley de blanqueo, de que hay 400.000 millones de dólares en el exterior del paísy de que hay pocos dólares en el sistema bancario. Eso no nos sirve porque no los podemos prestar. Quedaexento de los bienes personales el ahorro. Uno tiene una casa de cien metros cuadrados acá y tiene que pagarbienes personales. Ahora, si la tiene en papeles, en ahorro, de acuerdo con esta ley, no lo pagaría, como formade incentivar el ahorro. Lo mismo sucede con el tema de los débitos bancarios y otras exenciones impositivas"(Versión taquigráfica, Cámara de Senadores de la Nación, p. 27).(5) La denominación "persona física" parece ser concordante con la limitación de sus alcances a lomeramente corporal y resulta excluyente de los contenidos espirituales.En cambio, la designación "personahumana" que adoptó el Código Civil y Comercial, siguiendo al Proyecto de 1998, no olvida la naturalezamaterial, pero no descarta que paralelamente exista la dimensión espiritual, aunque tampoco lo impone, puesacaso algunos se inclinen por reducir a la persona humana a tan solo la materialidad de lo físico.A pesar delencomiable reemplazo de la denominación "persona física" por la de "persona humana", la terminología© Thomson La Ley 10
superada se filtra en el art. 1513 del Código Civil y Comercial, y en la reforma que la ley 26.994 efectuó al art.1º de la 24.240 (Ver ALTERINI, Jorge H. y ALTERINI, Ignacio E., en Código Civil y Comercial Comentado.Tratado exegético, 2° edición, La Ley, Buenos Aires, 2016, t. 1 -Director de tomo: José W. Tobías-, ps.160/161).(6) Ver punto IV.(7) Ver punto IV.2.(8) El dualismo obligaciones dinerarias y obligaciones de valor se asienta sobre bases ciertas y su difusiónen el derecho universal obedeció en buena medida a la repercusión de los estudios en Alemania de ArthurNussbaum (ya en su "Teoría jurídica del dinero. El dinero en la teoría y en la práctica del derecho alemán yextranjero", traducción del alemán y notas de Luis Sancho Seral, Madrid, 1929, especialmente ps. 234 y ss.;"Derecho monetario nacional e internacional. Estudio comparado en el linde del derecho y de la economía",traducido y anotado por Alberto D. Schoo, Bs. As., 1954, ps. 261 y ss.) y en Italia a los aportes de TullioAscarelli (entre los que se destaca su trabajo "I debiti di valore", vertido en el cap. X de su obra Saggi Giuridici,Milano, 1949, ps. 361 y ss.).(9) Ver, por todos, Mosset Iturrape, Jorge, Justicia contractual, Ediar, Buenos Aires, 1978, p. 249.(10) LA LEY 66-659.(11) CAZEAUX, Pedro N. y TRIGO REPRESAS, Félix A., Derecho de las obligaciones, 4° edición, LaLey, Buenos Aires, 2010, t. II, núm. 734, p. 201.(12) MOISSET DE ESPANÉS, Luis, "La ley de convertibilidad: Determinación del precio y cláusulas deestabilización", JA 1991-IV-775.(13) ALTERINI, Atilio A., "Las deudas de valor no están alcanzadas por la ley 23.928 de convertibilidaddel austral", LA LEY, 1991-B, 1048; ALTERINI, Atilio A., Ameal, Oscar J., y LÓPEZ CABANA, Roberto A.,Derecho de las obligaciones, 2° edición, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 2001, núm. 1121, p. 484; BANCHIO,Enrique C., "Nominalismo y obligaciones de valor en la ley de convertibilidad", en Convertibilidad del Austral.Estudios Jurídicos, Tercera Serie, coordinado por Luis Moisset de Espanés, Zavalía editor, Buenos Aires, 1991,ps. 114 y ss.; COMPAGNUCCI DE CASO, Rubén H., "A propósito de la ley de 'convertibilidad del austral'"(Ley 23.928), LA LEY, 1991-C, 999; MOISSET DE ESPANÉS, Luis, "La Ley de convertibilidad. Su estudioen el Congreso de la Nación", en Convertibilidad del Austral cit., p. 36; TRIGO REPRESAS, Félix A.,"'Congelamiento' y 'desindexación' de deudas en la ley de convertibilidad del austral", LA LEY, 1991-C, 1069;LORENZETTI, Ricardo, "La ley monetaria y la doctrina: el precipitado de la interpretación", en Convertibilidaddel Austral cit., ps. 149-150; WAYAR, Ernesto C, "La convertibilidad del austral y las obligaciones de dardinero", en Convertibilidad del Austral. Estudios jurídicos, Primera Serie, coordinado por Luis Moisset deEspanés, Zavalía editor, Buenos Aires, 1991, p. 214; PIZARRO, Ramón D. y VALLESPINOS, Carlos G.,Instituciones de derecho privado. Obligaciones, Hammurabi, Buenos Aires, 1999, t. I, núm. 166, ps. 383-384;CASIELLO, Juan J. y MÉNDEZ SIERRA, Eduardo C., "Deudas de dinero y deudas de valor. Situación actual,"LA LEY, 2003-E, 1282; NICOLAU, Noemí L., "Las cláusulas prohibidas de indexación: Un fallo de la CorteSuprema y dos cuestiones", LA LEY, 2010-F, 38; ARIZA, Ariel, "Senderos del nominalismo", LA LEY,2010-F, 635).(14) 1.1- El Código Civil y Comercial y la Ley 23.928 (modificada por la Ley 25.561) instauran en laArgentina un régimen nominalista para las obligaciones de dar sumas de dinero (MAYORIA: Azar, Gianfelici,Viale, Cossari, Castro, Moia, Salvatori, Sagarna, Churruarín, Girotti, Scotto Lavina, Bonino, Urruti, Márquez,Cornet, Compiani, Borda, Rey de Rinessi). 1.2.- El Código Civil y Comercial instaura en la Argentina unrégimen nominalista flexible para las obligaciones de dar sumas de dinero (MINORÍA: Bliss).(15) PIZARRO, Daniel R., "Las obligaciones de dar dinero en el proyecto de Código Civil y Comercial dela Nación", en Estudios sobre el Proyecto de nuevo Código Civil y Comercial, dirigido por Marcelo J. LópezMesa, Ed. Contexto, Resistencia, 2012, ps. 93/94.(16) Ver MOISSET DE ESPANÉS, Luis, en Moisset de Espanés, Luis y Márquez, José F., "Cláusulas dedeterminación del precio y cláusulas de estabilización: la actualidad de la distinción", JA 2002-IV-961.(17) LAURA, Guillermo y RIVA, Ergasto, La moneda virtual. Unidad de cuenta ontológicamente estable,Pluma Digital Ediciones, Buenos Aires, 2012, p. 242.(18) ALTERINI, Jorge H. y Alterini, Ignacio E., en Código Civil y Comercial Comentado. Tratadoexegético cit., t. 4 (Directores de tomo: Félix A. Trigo Represas y Rubén H. Compagnucci de Caso), p. 242.(19) Art. 2394.- Frutos. El heredero obligado a colacionar no debe los frutos de los bienes sujetos acolación, pero debe los intereses del valor colacionable desde la notificación de la demanda.(20) Art. 2400.- Intereses. Las sumas colacionables producen intereses desde la apertura de la sucesión si elcoheredero era deudor del difunto, si no los devengaban ya con anterioridad, y desde el nacimiento de la deudasi ésta surge en ocasión de la indivisión.© Thomson La Ley 11
(21) Ver supra punto II.4.(22) Cit. por Laura y Riva, op. cit., p. 222.(23) BORETTO, Mauricio, "Reformas al derecho privado patrimonial en el nuevo Código Civil: lasgarantías patrimoniales. Reflexiones sobre los 'derechos reales de garantía' (accesoriedad, especialidad ygarantías de 'máximo')", JA 2012-III-1434; SAUCEDO, Ricardo J., en Código Civil y Comercial de la NaciónComentado, dirigido por Julio César Rivera y Graciela Medina, y coordinado por Mariano Esper, Ed. La Ley,Buenos Aires, 2014, T° V, ps. 815/816; ANTA, Carlos A., en Código Civil y Comercial de la NaciónComentado, dirigido por José María Curá, Ed. La Ley, Buenos Aires, 2014, T° V, ps. 685/688.(24) DODDA, Zulma, "Proyecto de Unificación de los Códigos. Derechos reales de garantía. Hipoteca", JA2012-IV-1305; BONO, Gustavo A. y PUERTA DE CHACÓN, Alicia, "La garantía real de máximo frente alprincipio de especialidad en el Proyecto de Código", LA LEY, 2012-E, 1233; COSSARI, Nelson G. A. enCódigo Civil y Comercial Comentado. Tratado exegético, dirigido por Jorge Horacio Alterini y coordinado porIgnacio Ezequiel Alterini, Ed. La Ley, Buenos Aires, 2015, T° X, ps. 456/468.(25) ALTERINI, Jorge H. y ALTERINI, Ignacio E., "Pluralidad de regímenes para los derechos reales degarantía de créditos determinados ('cerrados') e indeterminados ('abiertos'')", LA LEY, 2015-E, 1006.(26) La fuente inmediata es el art. 2093 del Proyecto de 1998: "Especialidad en cuanto al crédito. En laconstitución de los derechos reales de garantía debe individualizarse el crédito garantizado, indicándose lossujetos, el objeto y la causa.El monto del capital de la garantía debe estimarse en dinero y puede no coincidircon el del crédito si éste no es dinerario.Se considera satisfecho el principio de especialidad en cuanto al créditosi la garantía se constituye en seguridad de créditos indeterminados, sea que su causa exista al tiempo de suconstitución o posteriormente, siempre que el instrumento contenga la indicación del monto máximogarantizado en todo concepto, de que la garantía que se constituye es de máximo, y del plazo a que se sujeta, elque no puede exceder de diez (10) años. La garantía subsiste no obstante el vencimiento del plazo en seguridadde los créditos nacidos durante su vigencia".(27) HIGHTON, Elena I., Hipoteca: la especialidad en cuanto al crédito, Ed. Ariel, Buenos Aires, 1981, p.168.(28) Por todo lo expuesto, nos satisface muy especialmente que el mentor de esta esperanzadora ley 27.271,el Senador Ing. Julio César C. Cobos, haya instado nuestra colaboración en las reuniones celebradas a esosefectos en aspectos de ese ordenamiento que atañen especialmente a las modificaciones introducidas al CódigoCivil y Comercial
Cita Online: AR/DOC/3017/2016

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