lunes, 15 de noviembre de 2010

Prescripción adquisitiva. Juicio de usucapión. Prueba. Objeto. Acreditación del “corpus posesorio”. Pago de impuestos y servicios. Insuficiencia

“Gelleni, Sonia M. R.”
Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Común de Tucumán, sala 3San Miguel de Tucumán, septiembre 23 de 2010.
En la Ciudad de San Miguel de Tucumán, 23 de septiembre de 2010, reunidos los Sres. Vocales de la Excma. Cámara en lo Civil y Comercial, Sala IIIa., Dres. Carlos Miguel Ibáñez e integrando el tribunal el Sr. Vocal de la Sala Ia. Dr. Augusto Fernando Avila con el objeto de conocer y decidir los recursos interpuestos contra la sentencia dictada en los autos caratulados “GELLENI SONIA MARIA ROSARIO S/ PRESCRIPCION ADQUISITIVA”; y abierta la vista pública, el Tribunal se plantea la siguiente cuestión: ¿ ESTA AJUSTADA A DERECHO LA SENTENCIA APELADA ?
Practicado el sorteo de ley para determinar el orden de la votación, el mismo dio el siguiente resultado: Dres.Carlos Miguel Ibáñez y Augusto Fernando Avila.-
EL Sr. VOCAL DR.CARLOS MIGUEL IBAÑEZ, DIJO:
Vienen los autos para resolver el recurso de apelación interpuesto por la actora en contra de la sentencia de fecha 13/08/09, que no hace lugar a la demanda de prescripción adquisitiva por ella interpuesta sobre el inmueble ubicado en calle San Juan 3347 de esta Ciudad.
Los agravios de la apelante corren en el memorial de fs. 297/300; siendo contestados por la Sra. Defensora de Ausentes a fs. 305/306.
Expresa la recurrente que los derechos de su padre surgían de la venta de acciones y derechos del inmueble por parte de los herederos de Ramón Rosa Astorga, del 24/10/74; de otra cesión de otros herederos del 10/09/74; que el 19/12/74 le compra la parte indivisa a otros herederos; que el 09/10/76 se le otorga el recibo final de la venta.
Señala que desde el 10/07/74 Julián Gelleni ejerce la posesión del inmueble en forma pública, pacífica, sin contradicciones de ninguna especie y que poco a poco fue adquiriendo los terrenos vecinos hacia el Oeste, aunque no lo explica cómo.
Afirma que al fallecer Julián Gelleni, su madre y su hermano le cedieron a su favor la totalidad de los derechos hereditarios quedando como única propietaria y que por accesión de posesiones la posesión se remonta a los primeros años del siglo XX cuando era ejercida por Gregorio Astorga.
Se agravia de que la sentencia considere que la prueba testimonial carece de valor y que el boleto de compraventa y las cesiones de acciones y derechos hereditarios tampoco acreditan la posesión por más de veinte años y que ninguna prueba se ha ofrecido para acreditar en forma fehaciente que hayan ejercido actos posesorios.
Señala que no se tiene en cuenta que ofreció prueba de inspección ocular, surgiendo de la misma que en coincidencia con lo informado por la actora que el inmueble es habitado por América del Valle Herrera, y que los testigos, el hermano y la madre de la actora, han declarado que le dieron permiso a la Sra. Herrera para que viviera en ese lugar, ya que era concubina de un empleado de su esposo.
Se agravia de que la sentencia considere que no se acreditó el pago de impuestos y servicios, surgiendo de fs. 218 el pago puntual del impuesto inmobiliario y de fs. 214 la SAT informa que solo existen cuatro bimestres adeudados.
Afirma que es cesionaria de los derechos hereditarios de su madre y de su hermano con lo que existe una continuidad con la posesión iniciada en los primeros años del siglo XX y que el escribano Benedicto comprobó la cesión de la posesión.
Entrando al análisis de los agravios se advierte que el recurso deducido no resulta procedente. Ello es así por cuanto la prueba aportada por la parte accionante resulta insuficiente para fundamentar su derecho a adquirir el dominio por usucapión, dada la falta de una adecuada prueba del “corpus” posesorio.
Los títulos acompañados si bien acreditan el derecho a la cosa, en cambio no prueban el “corpus” posesorio. Asimismo, el pago del impuesto inmobiliario y de servicios, no resulta suficiente para tener por acreditados los recaudos exigidos por la ley, al no encontrarse acompañados por una prueba complementaria que lo avale. Es que el pago de los impuestos por sí solo no puede constituir acto posesorio, ya que éste supone una conducta sobre la cosa que pone al poseedor en relación a ella, compresiva del corpus y el animus, no teniendo el pago de impuestos esa significación (ED 23-33).
Ha manifestado esta Sala, que el pago de los impuestos, aún por el plazo de veinte años previsto por la ley, no evidencia por sí, la existencia del poder de hecho sobre la cosa que es inherente a la posesión. En ese sentido, la Corte Suprema de Justicia local ha dicho que: “es que para adquirir la posesión ad usucapionem es indispensable la realización de actos típicamente posesorios, que importen conductas sobre la cosa y que por tanto exterioricen la totalidad de los elementos que integran la posesión (el corpus y el animus). El cumplimiento de las obligaciones tributarias y el pago de los servicios solo puede llegar a constituir una exteriorización del animus domini del supuesto poseedor, configurando por tanto, un elemento probatorio concurrente o complementario; que necesariamente habrá de integrarse con otras probanzas a fin de crear la necesaria convicción judicial sobre la existencia de la posesión invocada” (CSJTuc sentencia 547 del 29-06-2001).
Por otra parte, no se han acompañado las correspondientes boletas de pago que acrediten quien efectuó el pago de los mismos.
En cuanto a la declaración de los testigos que han declarado que el inmueble es de propiedad de ellos, que se construyeron dos galpones y que a la Sra. América del Valle Herrera le dieron permiso para que viviera allí, cabe señalar que la antigüedad de la posesión no puede ser acreditada únicamente con la prueba testimonial atento a lo expresamente normado por el art. 1 del decreto 5765/58 en cuya virtud “se admitirá toda clase de pruebas, pero el fallo no podrá basarse exclusivamente en la testimonial...”. Cabe señalar que dos de los testigos (de los tres que se ofrecieron) se encuentran comprendidos en las generales de la ley, al tratarse de la madre y del hermano de la actora.
El “corpus” posesorio no ha sido acreditado por la usucapiente. El art. 2384 del Código Civil prescribe que “son actos posesorios de cosas inmuebles: su cultura, percepción de frutos, su deslinde, la construcción o reparación que en ellas se haga, y en general, su ocupación, de cualquier modo que se tenga, bastando hacerla en algunas de sus partes”.
La prueba aportada en el proceso ha sido insuficiente toda vez que la testimonial podría haber sido complementada con otros medios de prueba que acrediten la posesión actual por la accionante, como la invocada construcción de los galpones, etc.
Por lo contrario, de la inspección ocular surge que el inmueble es habitado por la Sra. América del Valle Herrera, no siendo suficiente la mera afirmación de que vive allí por un permiso que le dieron, ya que dicha circunstancia no ha sido acreditada, ni esa mujer ha declarado como testigo en la causa que corroborara la afirmación.
Conforme criterio reiterado, la prueba de la posesión debe ser categórica y no debe dejar lugar a ninguna duda. En este sentido se ha resuelto que la demostración de haber estado en posesión de la cosa que intenta adquirir el usucapiente debe ser efectuada en forma insospechable, clara y convincente, pues se invoca un medio excepcional de adquisición” (J.A., 1980-III-689) y también que “en esta materia la prueba debe ser contundente, clara y convincente ...” (C.C.C.C. Ia. in re “Parra c/ Ayub s/ Reivindicación, publicación Corte Suprema).
“Al significar una variación en el carácter perpetuo del derecho de propiedad, la prescripción constituye un remedio excepcional, por lo que la prueba, en los procesos de usucapión, debe ser contundente, clara precisa y convincente; debiendo, así mismo, ejercerse un mayor rigor y estrictez en la apreciación de los medios probatorios” (CSJTuc sentencia 681 del 31-08-2000). “Siendo la usucapión un medio excepcional de adquisición del dominio, la comprobación de los extremos exigidos por la ley para su procedencia debe efectuarse de manera insospechada, clara y convincente, y la valoración de estas circunstancias debe formularse con criterio restrictivo” (CCCC Sala III “Varela Martina Saturnina s/prescripción adquisitiva” del 18-04-1997; “Pérez Jesús W s/prescripción adquisitiva” del 05-08-1997; “Mercado Blanca Rosa/ s/ prescripción adquisitiva” del 25-11-1997). “Una prueba imprecisa y poco convincente no resulta suficiente para declarar el progreso de la usucapión” (CCCC Sala III “Toledo Clara Rosa s/prescripción adquisitiva” del 18-08-2004).
Por lo considerado, y siendo que no se han acreditado en forma fehaciente los recaudos exigidos por la ley, corresponde la confirmación del fallo recurrido.
En cuanto a las costas de la alzada, éstas se imponen a la recurrente (art. 108 procesal).
Es mi voto.
EL Sr. VOCAL DR.AUGUSTO FERNANDO AVILA, DIJO:
Que estando de acuerdo con los fundamentos dados por el Sr. Vocal preopinante, se adhiere a los mismos, votando en igual sentido.
Y VISTOS: El resultado de la votación consignada precedentemente, se:
RESUELVE:
I.- CONFIRMAR la sentencia de fecha 13/08/09 corriente a fs. 286/287.
II.- COSTAS de la alzada en la forma considerada.
III.- OPORTUNAMENTE la regulación de honorarios.
HAGASE SABER.– CARLOS M. IBÁÑEZ.– AUGUSTO F. AVILA. (Sec.:
MARIA LAURA PENNA DE CRUZ).

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