miércoles, 9 de diciembre de 2009

JURISPRUDENCIA SOBRE PRESCRIPCION ADQUISITIVA

PRESCRIPCION ADQUISITIVA. Ingreso al inmueble como huéspedes de la propietaria. Permanencia luego del fallecimiento de la misma. Actos posesorios. Reparaciones en el inmueble sin oposición de los sucesores. Presunción iuris tantum. Artículo 2384 del Código Civil. Posesión veinteñal
“Schliter, Ana c./ Van Uden, María Dora s./ prescripción adquisitiva” – CNCIV – 23/09/2009

“... la actora no fue intrusa ni, de otro modo, ingresó al inmueble ab initio como poseedora. La prueba que ha ofrecido y producido debería demostrar, pues, que intervirtió el carácter de tenedora que tuvo hasta el fallecimiento de la dueña, ocurrido en 1986 según quedó dicho. No se me oculta que los actos posesorios a que alude el art. 2384 del Cód. Civil constituyen una suerte de presunción de posesión, según lo ha calificado parte de la doctrina, lo cual implica que si tal presunción se pretende hacer valer en un juicio de usucapión contra el titular del dominio o el propietario, prueba a lo sumo el corpus pero no el animus posesorio o “intención de someter la cosa a un derecho de propiedad” en los términos del art. 2351 del mismo Cód. Civil. En otras palabras, el corpus posesorio no hace presumir el animus (conf., CSJN, Fallos, 122:14; 128:131 y 239; 131:155; Suprema Corte de Buenos Aires, 22/1/48, LL, 53-101, etcétera, citados por Kiper, Claudio, en Zannoni-Kemelmajer de Carlucci, Código Civil anotado, t. 10, comentario al art. 2384, § 1, y nota 2, págs. 288/289).”

"La doctrina es coincidente en reputar que quien es tenedor no puede por mero designio de su propia voluntad cambiar la causa o título de su relación con la cosa. Es decir que la voluntad es impotente para cambiar, por sí, el carácter originario impreso a la relación posesoria en virtud de la causa possessionis (conf., Salvat- Argañarás, Tratado de Derecho civil argentino. Derechos reales, Bs. As.,TEA, 1961, t. I, pág. 31 y sigtes., n° 28 y 29; Lafaille, Tratado de los Derechos Reales, Bs. As., Ediar, 1945, t. I, n° 151; Highton, Derechos Reales, t. I, "Posesión", 2° ed., Bs. As., Hammurabi, 1984, § 88; Mariani de Vidal en: Bueres-Highton, Código Civil comentado, t. 5, comentario al art. 2353, pág. 99, § 1, Kiper, en: Zannoni-Kemelmajer de Carlucci, Código Civil comentado, t. 10, comentario al art. 2354, pág. 207 y sigtes., §§ 1 y 2, etcétera)."

“… desde 1986 a la fecha de promoción de este juicio (2006), y hasta el presente, la señora Schliter se halla habitando pacífica e ininterrumpidamente el inmueble, conserva los recibos de pagos de impuestos municipales que gravan el inmueble, ha realizado algunas reparaciones sin oposición de sucesores de la propietaria (instalación de gas, instalación de timbre y colocación de artefactos eléctricos, reparación de picado y revoque, cableados, etcétera). Desde luego, no paso por alto que el pago de los servicios -Gas del Estado y más tarde Metrogas, Obras Sanitarias de la Nación, Aguas Argentinas, Edesur, Segba, etcétera- porque se trata de la atención de consumos propios que se abonan a riesgo, en la mayoría de los casos, de ver interrumpido el suministro. Pero si, conforme el art. 2384, los actos allí enumerados constituyen elementos que hacen presumir iuris tantum la calidad de poseedor, la presunción que emerge de la ley debería ser desvirtuada por quien niega a quien pretende valerse de tales elementos la calidad de poseedor. Sucede, sin embargo, como ya se dijo, que los eventuales herederos de la causante no han comparecido a pesar de haber sido citados por edictos, y tampoco el representante del Gobierno de la Ciudad ha controvertido el carácter de la ocupación de la actora, máxime si se tiene en cuenta de que el inmueble debería considerarse, a falta de herederos de la propietaria, como un bien de su dominio privado a tenor de lo dispuesto por el art. 2342, inc. 3° del Cód. Civil. Por el contrario se limitó a intervenir al solo efecto de fiscalizar la prueba ofrecida por ella, sin cuestionarla siquiera en el curso del proceso.”

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