lunes, 15 de junio de 2009

LOS BIENES , LAS COSAS Y EL OBJETO DE LOS DERECHOS REALES





Sumario : I) Introducción. II) Bienes y cosas. III) Cosas consideradas en relación a las personas. IV) El objeto de los derechos reales. V) Conclusiones.

I) Introducción.

Nuestro país está atravesando un importante momento, en el que se está gestando la reforma integral del Código Civil y de Comercio, unificándose la legislación civil y comercial en un sólo Código.

Es necesaria la actualización de nuestro Derecho y su adecuación a los tiempos presentes, sin dejar de realizar previsiones para el futuro milenio, que pronto comenzará. Sin embargo, la reforma debe hacerse cuidadosamente. Se debe procurar la sanción de normas que aseguren la celeridad requerida en estos tiempos modernos, sin descuidar la seguridad jurídica, y que fortalezcan la vigencia del valor supremo del Derecho, la justicia, poniendo sobre todo énfasis en la justicia social. Asimismo debemos procurar que los nuevos preceptos solucionen los problemas existentes en los Códigos que se reemplazarán, sin introducir nuevos defectos. Por supuesto, si queremos cambiar nuestra legislación, debemos hacerlo con el firme objetivo de mejorar nuestro ordenamiento jurídico.

Con la intención de contribuir a la consecución del objetivo indicado, en este trabajo analizaremos , los artículos que reglamentan los bienes, las cosas, y el objeto de los derechos reales, del Proyecto de Código Civil, elevado al Poder Ejecutivo el 18 de diciembre de 1998, por la Comisión designada por el decreto 685/95.



II. Bienes y cosas.

El método del Proyecto es elogiable, se ha incluido en la parte general las disposiciones referidas a los bienes y cosas. Vélez Sárfield, siguiendo a Mackeldey (1), reguló esta materia en el libro Tercero De los Derechos Reales, argumentando que las cosas y la posesión son elementos de los derechos reales. La doctrina manifestó que si bien las cosas constituyen el objeto de los derechos reales, en los derechos personales, su objeto, la prestación , puede consistir en una conducta de dar una cosa. El proyecto ha mejorado la técnica legislativa , en una parte general ha reunido las normas referidas a las personas, los bienes, las cosas, los hechos y actos jurídicos. Este método fue utilizado por Freitas en su Esbozo, también lo siguió el Código Alemán de 1900. En el derecho comparado hay códigos que no siguen este método como el Código Italiano de 1942, el Código Suizo de 1912, el Código de México de 1932.

El art. 214 del Proyecto no modifica el concepto de bien como género y el de cosa como especie, incorporados por Vélez al Código Civil. El Proyecto define los bienes como objetos materiales e inmateriales , adopta el concepto que la doctrina ha llamado amplio. Debió haberse incorporado al proyecto, el concepto restringido de bien, que elaboró la doctrina, el cual sólo incluye los objetos inmateriales, y que algunos designan como bienes que no son cosas. López de Zavalía, distingue una tercera noción de bienes que además de los derechos patrimoniales, abarca otros entes inmateriales que no son derechos como por ejemplo las obras del intelecto, las que no deben confundirse con el corpus mechanicum, vg. el libro , o el cuadro que las recoge.(2)

Esta distinción de bienes y cosas, fue tomada por nuestro codificador del Esbozo de Freitas, el cual se aparta de la clasificación del Derecho Romano de cosas corporales e incorporales. En el Derecho Romano eran cosas corporales un fundo, un cuarto, un vestido ; y cosas incorporales las cosas intangibles como las que constituyen un derecho, entre estas se mencionaban la herencia, el usufructo, las obligaciones. El derecho de propiedad se consideraba cosa material. Esta clasificación fue objeto de diversas críticas. El motivo por el que el Derecho Romano,subsumía el derecho de propiedad entre las cosas corporales, nos dice Allende, es que este derecho absorbe todas las facultades sobre la cosa, identificándose el derecho con el objeto mismo, lo que no ocurriría en los demás derechos reales.(3)

El proyecto establece como requisito de los bienes y cosas, que sean susceptibles de valor económico. Vélez en los art. 2311 y 2312, sólo dijo que debían ser susceptibles de valor, no surgía claramente que el valor al que se refería era el económico. Sin embargo la doctrina estuvo de acuerdo, que estos artículos se referían al valor económico, porque la fuente de los mismo fueron los artículos 317 y 318 del Esbozo de Freitas, de donde surgía claramente el requisito, y porque en la nota al art. 2312, el codificador definió el patrimonio diciendo que estaba integrado de "derechos reales y personales, bajo la relación de un valor pecuniario, es decir como bienes". En este punto la redacción del proyecto ha superado la deficiencia del Código Civil.

El art. 214 in fine dispone que las disposiciones referentes a las cosas son aplicables a la energía y a las fuerzas naturales susceptibles de ser puestas al servicio del hombre. La ley 17.711 modificó el art. 2311 CC, introduciendo un párrafo en el que se regula el régimen aplicable a la energía, el antecedente de esta modificación fue el texto aprobado en 1937 por la Sección de Derecho Civil del Instituto Argentino de Estudios Legislativos de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, cuya redacción fue sugerida por Lafaille, en sustitución de la sostenida por Spota. El proyecto ha suprimido la palabra apropiación contenida en el Código Civil, porque la doctrina sostuvo que con respecto a la energía no puede ser empleada con el alcance técnico que surge del art. 2525 CC.(4) Pensamos que el proyecto debió regular la energía con un régimen propio, como sostuvo Allende, querer aplicar a la energía las mismas normas jurídicas que a las cosas, inclusive que sirva de objeto a los derechos reales, es un error, de inmediato aparecerían tantas excepciones y aclaraciones, que la asimilación sin más quedaría desvirtuada(5). Parece difícil y aveces hasta imposible, dice Alterini, compaginar el régimen jurídico de las cosas con la esencia misma de la energía, que impide la relación directa, que por definición implica el derecho real, ni siquiera es concebible relaciones de hecho sobre la energía como la posesión y la tenencia, la energía no puede ser objeto de acciones posesorias o de interdictos o de acciones reales.(6)

El art. 215 del proyecto introduce una nueva clasificación de los bienes, define los bienes registrables. La categoría de bienes registrables y no registrables, sostiene Moisset de Espanés, es la categoría de más trascendencia en la actualidad, que por su importancia creciente está destinada a desplazar del primer lugar la distinción entre cosas muebles e inmuebles.(7) Es acertada la introducción de esta clasificación.

Elimina el proyecto la categoría de inmuebles por accesión moral, con respecto a la misma existían discrepancias doctrinarias sobre las cosas que quedaban comprendidas. Llambías sostuvo que comprende las cosas ligadas económicamente al inmueble, por haber sido afectadas a su servicio y explotación, y que son los inmuebles por destino de Derecho Francés(8). Segovia afirmó que son las cosas muebles destinadas por el dueño del inmueble a formar parte de éste para facilitarle su uso, cultivo o explotación, o para su explotación, utilidad u ornado (citando a Marcadé)(9) . La doctrina discutió si los bancos de una escuela o los muebles de una casa constituyen inmuebles por accesión moral (10). Nos parece conveniente la eliminación de esta clase de cosas, porque producía numerosas discrepancias y pocas consecuencias jurídicas.

El proyecto, en el art. 217, define los inmuebles por accesión (en el Código inmuebles por accesión física) sustituyendo el término perpetuidad del art. 2315 CC. por el vocablo perdurable, recogiendo la aclaración que con respecto al mismo había efectuado la doctrina.

En el art. 216 el proyecto, al definir los inmuebles por naturaleza, dice que es el suelo...., suprimiendo la frase que sigue a continuación en el art. 2314 del Código Civil, " todas las partes sólidas y fluidas que forman su superficie y profundidad". Sostenemos que el concepto pierde claridad con la nueva redacción.

El proyecto debió introducir, al conceptuar las cosas consumibles, la aclaración efectuada por la doctrina con respecto al uso que debe considerarse, debe tenerse en cuenta el uso normal de la cosa (nota 2241 C.C.), el uso que está llamada a prestar la cosa, según la concepción socioeconómica. Los porotos, López de Zavalia ejemplifica, en algunas provincias del norte se usan como relleno de almohadones, pero seguirán siendo cosas consumibles, porque su uso normal es ser alimento(11).

El proyecto puntualiza que los frutos son provechos renovables. Pensamos que el vocablo renovable no indica con precisión el concepto de frutos (en el estarían incluido por ejemplo los arboles de un fundo no destinados a la tala), sería preferible decir que los frutos son lo que regular o periódicamente produce... El proyecto establece que los frutos civiles pueden ser producidos por un bien. Se incorporan a este concepto, por ejemplo, los intereses que un crédito produce, las prestaciones reiteradas que genera la renta vitalicia, lo que consideramos atinado ; en una segunda frase el artículo mencionado, dice que son los que el bien produce como consecuencia de un derecho, lo que resulta aplicable sólo a una cosa fructífera, como por ejemplo un inmueble arrendado, en el caso de los bienes que son derechos los frutos se producen por la existencia misma de ese derecho y no es necesario otro derecho que recaiga sobre el mismo para que el fruto se produzca. En la definición de frutos usa el vocablo provechos, lo que consideramos que es poco preciso, y que debió decirse cosas, los frutos son siempre cosas, los frutos que producirían los bienes son prestaciones dinerarias, y el dinero es una cosa.



III. Cosas consideradas con relación a las personas.

El artículo 226 del proyecto comienza diciendo "Son cosas del dominio público", el art. 2340 del CC. habla de bienes del dominio público. Pensamos que es más atinada la terminología del CC. Ambos artículos mencionan sólo cosas, sin embargo la doctrina ha reconocido que hay derechos que integran el dominio público, Marienhoff(12) señala las servidumbres administrativas y los derechos intelectuales sobre las obras científicas, literarias y artísticas, una vez vencidos lo términos por los que la ley acuerda al autor o a sus causahabientes la titularidad del aspecto patrimonial tales derechos(13). Bielsa y Fiorini se refieren a los objetos que pertenecen al dominio público con el vocablo bienes(14). De lo expuesto surge que debió conservar el art. del proyecto el término bienes y se debió incluir en su numeración por lo menos a las servidumbres administrativas.

El inc. e del artículo 226 menciona, siguiendo la reforma de la ley 17.711 del artículo 2340 CC., a los documentos oficiales del Estado , estos documentos son cosas muebles, y con su inclusión en la enumeración se admite la posibilidad de que las cosas muebles formen parte del dominio público del Estado. El proyecto debió acoger expresamente en un inciso, que las cosas muebles integran el dominio público, como lo hizo el Código Civil italiano de 1942. En efecto tienen calidad dominial las armas portátiles de las fuerzas armadas, las aeronaves y navíos de las fuerzas armadas, las colecciones de los museos, los libros de las bibliotecas públicas, las banderas de ciertas dependencias públicas, los semovientes del Estado afectados a la prestación de servicios públicos(15).

El proyecto regula que las islas que carecen de dueños, pertenecen al dominio privado del Estado, la ley 17.711 las incluyó dentro de los bienes dominiales.

El proyecto dispone que son bienes privados del Estado lo lagos no navegables, el art. 2349 del CC. no se pronunció sobre la propiedad de los mismos, lo que generó discrepancias doctrinarias. Bibiloni, Spota, Marienhoff , Legón, afirmaron que pertenecen al dominio público, y otra corriente se expidió sosteniendo que pertenecen al dominio privado del Estado o de los particulares (Segovia, Machado, Llerena, Salvat, Lafaille, Allende)(16). Consideramos que el proyecto ha eliminado la falta de claridad y la incertidumbre que el Código Civil tiene en este punto.

El articulo 227 del proyecto enumera entre los bienes privados del Estado las cosas muebles de dueño desconocido que no sean abandonadas, sustituyendo la siguiente frase del Código Civil (art. 2342 inc. 3) "los bienes vacantes y mostrencos". El sentido de la oración transcripta por el Código Civil no es claro, ya que en el art. 2527 autoriza la apropiación de cosas abandonadas. Pensamos que la redacción del Proyecto continua presentando problemas, ¿como puede saberse que una cosa es de dueño desconocido y que no ha sido abandonada por el propietario, si precisamente no se conoce el dueño de la misma, y tampoco si ha tenido o no intención de abandonarla ?

Sostenemos que el proyecto no debió excluir de la enumeración de los bienes privados del Estado a los bienes de las personas que mueren sin tener herederos.

El proyecto debió someter a un régimen especial de inembargabilidad, a los bienes de la Iglesia Católica, destinados al culto, porque en este uso existe un interés público de los miembros de la comunidad y por la condición diferenciada que siempre ha tenido la misma en nuestro Derecho. En el proyecto continúa siendo persona de derecho público (art. 142 inc. c)

El art. 229 del Proyecto dice que son bienes particulares, los bienes que no son del Estado, reproduciendo el sentido del art. 2347 del CC., el cual fue calificado de superfluo por la doctrina(17). El proyecto debió suprimir esta norma.

El Título de la sección del proyecto que estamos comentando es "Cosas consideradas en relación a las personas". Pensamos que en vez de el término cosas debió decir bienes, porque el articulado también se refiere a ellos.

El Proyecto en el artículo 231 a diferencia del Código Civil ( si bien surge del juego armónico de sus artículos), regula expresamente que el patrimonio es garantía de los acreedores, lo que nos parece un acierto.



IV. El objeto de los derechos reales.

El artículo 1816 del proyecto dispone que son objeto de los derechos reales, las cosas que están en el comercio (se ejercen sobre la totalidad de ellas sobre una parte material o por una alícuota) y los derechos en los casos previstos especialmente.

El artículo 1815 dice que los derechos reales se ejercen directamente sobre su objeto, es decir que se ejercerían directamente sobre cosas y derechos.

Del juego de los dos artículos mencionados se desprende que en la estructura interna del derecho real, existe un sujeto titular del mismo que obtiene directamente de una cosa o de un derecho el beneficio o ventaja que le otorga el derecho real, sin intervención de una persona para conseguir la satisfacción de su interés. La doctrina en general cuando describe la relación jurídica considera que esa satisfacción inmediata obtenida por el titular de un derecho real se obtiene sobre una cosa. En el sistema del Código Civil vigente parte de la doctrina se ha expedido diciendo que sólo las cosas son objeto de los derechos reales, y que el usufructo de derechos (2838) y la prenda de créditos (3209 y 3212) no constituyen una excepción, porque el codificador exigió que para que puedan constituirse que los derechos y los créditos estén instrumentados. Y como en el sistema del Código Civil estos instrumentos son cosas muebles o inmuebles por su carácter representativo, los mismos constituyen la cosa sobre la cual se asienta el derecho real, es decir su objeto(18). Otra parte de la doctrina como Alsina Atienza(19), dice que la cosa objeto de los derechos reales no son las definidas en el art. 2311, sino las cosas corporales e incorporales del derecho romano. Allende considera que constituye una excepción al principio sentado en el Código el uso, al que lo califica como un supuesto anómalo, arguyendo que el art. 2958 dispone que " si los frutos provienen del trabajo del propietario o usufructuario, sólo tiene derecho a usar de los frutos, pagados que sean todos los costos para producirlos", y que el art. 2967 en su segunda parte dice que " su derecho se limita a exigir de los productos de la cosa lo que sea necesario para sus necesidades personales y las de su familia". Entonces, el doctor Allende se pregunta ¿sobre que recae su derecho ? , y responde : sobre el fundo, el trigo, no ; recae sobre la prestación que debe efectuar el usufructuario ?(20). Para Gatti(21) el uso es un derecho creditorio, cuando el usuario no tiene la posesión del fundo a cuyos frutos tiene derechos y ni siquiera puede penetrar al inmueble para tomarlos. Para Lafaille(22) la regla de que el objeto de los derechos reales son las cosas, no es rigurosa, pero se mantiene casi en su integridad.

El proyecto de Código Civil ha eliminado la clasificación de cosas muebles o inmuebles por su carácter representativo. Y de acuerdo a los artículos mencionados el objeto de un derecho real puede ser un derecho, examinaremos las disposiciones que regulan el objeto de cada derecho real , para indagar si es posible que un derecho real se ejerza directamente sobre un derecho, es decir que su titular, logre la obtención de las ventajas del derecho mismo, sin la actuación de otra persona.

El art. 1850 del proyecto establece que es objeto de las relaciones reales la cosa determinada que esté en el comercio. Se ejerce sobre la totalidad de la cosa, sobre una parte material o por una alícuota.

Es acertada la mención de una cosa determinada, porque la posesión es un poder de hecho que no puede ejercerse sobre una cosa que no esté individualizada.

El artículo mencionado no subsana la deficiencia del art. 2400 del Código civil, ambos artículos disponen que la cosa objeto de una relación real debe estar en el comercio. La doctrina ha señalado que las cosas cuya transmisión está prohibida por actos jurídicos, en cuanto el código lo permite.(usamos la terminología del art. 225 del proyecto), están fuera del comercio y son susceptibles de ser asiento de relaciones reales.

Es criticable la disposición que permite la posesión de una parte material sin establecer el requisito de la divisibilidad de la cosa. Es imposible poseer la cabeza de una estatua, como dice Vélez en la nota al art. 2405, sin poseer el todo. Además si se poseyera una parte de un inmueble indivisible por no alcanzar la medida de la unidad económica, como la posesión es una expresión fáctica aduce Alterini(23), no podría desconocerse. Sin embargo nosotros decimos que la posesión que reúne los requisitos exigidos para la usucapión, conlleva a adquirir un derecho real, y hay derechos reales que no pueden recaer sobre una parte de una cosa, como el dominio, ¿que derecho adquiriría el poseedor del ejemplo ?. Otro ejemplo mencionado por Alterini, es la posesión de una parte de un edificio, no sometido al régimen de propiedad horizontal, que tenga las características físicas para ser poseída independientemente, el código debería expedirse sobre si la usucapión de esa parte importa someter el edificio al régimen de propiedad horizontal. Y si se poseyera una parte de una edificio que no reúne los requisitos exigidos para que la parte sea una unidad de propiedad exclusiva, ¿que derecho se adquiriría con la usucapión ?

El art. 2032 del proyecto reglamenta los bienes que pueden ser objeto del usufructo, el mismo dispone : "El usufructo puede tener por objeto cosas no fungibles y derechos, sólo si la ley lo prevé. También puede recaer sobre cosas fungibles si el usufructo es sobre un conjunto de animales.

El usufructo de origen testamentario puede tener por objeto el todo o una alícuota de la herencia del causante. El usufructo puede ejercerse sobre la totalidad del bien, sobre una parte material o por una alícuota."

El art. transcripto dice que el usufructo se puede constituir sobre cosas infungibles, solo admite la constitución de usufructo sobre cosas fungibles cuando las mismas sean un conjunto de animales, con lo cual se admitiría la constitución de usufructo imperfecto solamente sobre animales.

Nos parece reprobable la remisión que efectúa el artículo a la ley para que prevea cuando un usufructo puede constituirse sobre un derecho , el proyecto debió regular este punto, lo exige una buena técnica legislativa, esta es una materia que debe estar reglamentada en el Código Civil.

Como el proyecto ha eliminado la clasificación de cosas muebles o inmuebles por su carácter representativo, si la ley autorizara la constitución del usufructo sobre créditos u otros derechos, ¿sería un derecho real que tiene por objeto un derecho ?

El contenido del usufructo sobre derechos, nos explica Wolff(24), se determina sobre la naturaleza del derecho sobre el que recae, el usufructo da derecho a los provechos del derecho gravado, tanto a los frutos (recordar que el proyecto admite que los derechos produzcan frutos civiles) como a las demás ventajas de uso. Así, dice, el usufructuario sobre un arrendamiento, tiene derecho a los frutos de la tierra que en virtud del arrendamiento le benefician, el usufructuario de un crédito que obtiene sus intereses, el usufructuario de una acción de una sociedad tiene derecho a los dividendos , al usufructuario de un derecho de renta vitalicia le son debidas las prestaciones periódicas que produce.

En los ejemplos mencionados el usufructuario obtiene los beneficios con la actuación de otras personas, el sujeto pasivo del derecho gravado por le usufructo. En el usufructo de un crédito es necesario que el deudor le pague los intereses, en la locación tendría derecho al uso que el locador debe asegurar al locatario como una consecuencia, y los frutos que obtendría serían una consecuencia del goce que el locador debe otorgar al locatario. En el usufructo de acciones los dividendos deberían serle pagados por los administradores de la sociedad, y los mismos se producirían por la actuación de la sociedad, que es una persona jurídica, para desarrollar su objeto social. Las prestaciones de la renta vitalicia deberían ser pagadas por el deudor al usufructuario. De ello se deduce que en estos casos el usufructo no es un derecho real sino un derecho personal.

Si el usufructo se constituyera sobre derechos reales implicaría la transmisión de alguna de las facultades que el titular del derecho real gravado tiene sobre la cosa, de ello se advierte, que implicaría la constitución de otro derecho real.

Compartimos la siguiente afirmación de Wolff " El usufructo sobre un derecho es de la misma naturaleza que el derecho por él gravado".

El art. 2104 del proyecto dice que puede hipotecarse el derecho de superficie.

En el derecho alemán , nos explica Wolff, la superficie es un derecho, pero es tratado como una cosa inmueble(25).

Nosotros sostenemos que en virtud del derecho de superficie, se constituye un derecho real sobre partes de un inmueble, partes naturales como los árboles o partes por accesión como los edificios. Para la constitución de este derecho se consideran estas partes como cosas independientes del inmueble, por lo tanto el derecho de hipoteca recaería sobre estas partes del inmueble consideradas como cosas, y no sobre el derecho de superficie, por supuesto que si estas partes se ejecutaran por el acreedor hipotecario, el adquirente tendría sólo las facultades que concede el derecho de superficie, porque sobre estas cosas no pueden establecerse otras facultades, es decir adquiriría un derecho de superficie.

El artículo 2114 del proyecto dispone que se puede constituir un derecho real de prenda sobre créditos instrumentados. En el proyecto como reiteradas veces hemos señalado, esos instrumentos no son muebles por su carácter representativo, por lo tanto no estaría constituido este derecho sobre una cosa. La instrumentación sería sólo un requisito necesario para que el crédito pueda ser prendado.

La prenda sobre un crédito en este caso, no constituiría un derecho real, para que el acreedor prendario pueda hacer efectivo su derecho de garantía sería necesario que el deudor del crédito prendado efectuara el pago, este derecho es una cesión del crédito, si el deudor del derecho garantizado con prenda no efectúa el pago al que está obligado, el acreedor prendario puede obtener la satisfacción mediante el pago del crédito prendado. La prenda sobre un crédito es un derecho personal.



V) Conclusión.

El objeto de un derecho real no puede ser un derecho, porque el titular no obtiene las ventajas que el mismo concede directamente de un derecho, sino que es necesaria la actuación o la prestación de otra persona, es decir el sujeto pasivo cuando el derecho gravado es personal ; y cuando se constituye sobre un derecho real, el nuevo derecho real tiene por objeto la cosa del derecho real gravado, en realidad no se grava un derecho real, lo que ocurre es que se transmiten algunas de las facultades sobre la cosa, que el mismo comprende, contituyéndose así un nuevo derecho real. Por lo tanto debe suprimirse el inciso c) del art. 1816 del proyecto de Código Civil.

1 Nota al libro tercero del Código Civil.

2 López de Zavalía, Fernando, Derechos Reales, tomo 1,Zavalía, p. 185 y 186.

3 Allende, Guillermo, Panorama de Derechos Reales, La Ley, Buenos Aires, 1967, p. 155.

4 Llambías Alterini, Código Civil Anotado, tomo IV-A, p. 13.

5 Allende, Guillermo, Panorama de Derechos Reales, La Ley, Buenos Aires, 1967, p. 188 y 189.

6Llambías Alterini, Código Civil Anotado, tomo IV-A, p. 13, en contra López de Zavalía, Fernando, Derechos Reales, tomo 1,Zavalía, p. 241 y ss.

7 Moisset de Espanés, Luis, Publicidad Registral, Advocatus, Córdoba 1991, p. 13 y 14.

8 Llambiás, Jorge, Tratado de Derecho Civil, Parte Genera, 8ª edición, tomo II, Bs. As. 1980, p.223.

9 Segovia, Lisandro, El Código Civil de la República Argentina, con su explicación y crítica, bajo la forma de notas, tomo 2, Buenos Aires 1881,p. 4.

10 Ver Llambías Alterini, Código Civil Anotado, tomo IV-A, p. 22 y 25.

11López de Zavalía, Fernando, Derechos Reales, tomo 1,Zavalía, p. 227 y ss.

12Marienhoff, Miguel, Tratado del dominio público, Buenos Aires,1960, ps. 102 y ss.

13Ley 11. 723, arts. 84 y 85,

14Fiorini, Bartolomé, Manual de Derecho Administrativo, segunda parte, La ley , Buenos Aires, 1968, ps. 942 y ss. Bielsa, Rafael, Derecho Administrativo, quinta edición, tomo 3, Depalma, Buenos Aires, 1956, ps. 395 y 397 .

15 Marienhff, Miguel, Tratado del dominio público, Buenos Aires,1960, ps. 93 y ss.

16 Llambías Alterini, Código Civil Anotado, tomo IV-A, p. 66.

17Llambías, Alterini, Código Civil Anotado, tomo IV-A, p. 65.

18 López de Zavalía, Fernando, Derechos Reales, tomo 1,Zavalía, p.184, nota 2.

19 Alsina Atienza, Dalmiro, Las diferencias entre el derecho real y de crédito, JA 1956, III, p.12

20 Allende, Guillermo, Panorama de Derechos Reales, La Ley, Buenos Aires, 1967, p. 167.

21Gatti, Edmundo, Teoría General de los Derechos Reales, Abeledo Perrot, tercera edición, p.150.

22Lafaille,Hécto, Tratado de Derechos Reales, vol. I, p.17.

23Llambías Alterini, Código Civil Anotado, tomo IV-A, p.150.

24Wolff, Martín, Tratado de Derecho Civil, Derecho de Cosas II,p.106.

25 Wolff, Martín, Tratado de Derecho Civil, Derecho de Cosas II,p.6.

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